Violenta golpiza en Tafí del Valle: la Justicia busca determinar si fue una pelea o un ataque coordinado
¿Fue una pelea espontánea o un ataque planeado por un grupo? La investigación por la golpiza en Tafí del Valle avanza con dos teorías enfrentadas y nuevos nombres en la mira. Los detalles que podrían cambiar el curso de la causa.
La investigación por la brutal agresión a Patricio Ledezma tras salir de un boliche en Tafí del Valle se centra en un interrogante clave que define el encuadre penal. Mientras las defensas hablan de una pelea aislada, la fiscalía y la querella sostienen la teoría de un ataque grupal premeditado con roles distribuidos entre unos 15 jóvenes.
El auxiliar fiscal Hugo Campos imputó a Santiago Bagne y César Máximo Carreras como coautores del delito de lesiones graves en grado de tentativa, agravado por el concurso premeditado de dos o más personas. La acusación, basada en la denuncia de Mónica García de Targa, detalla que los hechos ocurrieron el jueves 29 de enero.
Según la teoría del Ministerio Público, el grupo persiguió a la víctima por la vía pública. Uno de los participantes lo derribó con una patada en las piernas, haciéndolo caer a una zanja. Una vez en el suelo, en posición fetal, varios agresores le propinaron golpes de puño y patadas en el estómago, pecho, hombros, espalda y cabeza.
¿Qué rol jugaron los imputados?
La imputación sostiene que Bagne y Carreras, junto a otros jóvenes, formaron un cerco humano. El objetivo era impedir que terceros asistieran a Ledezma o que él mismo pudiera escapar. Entre las lesiones documentadas figura un golpe en el rostro que le provocó un hematoma bipalpebral en el ojo derecho, hemorragia conjuntival y una escoriación lumbar derecha de siete por 0,5 centímetros.
El resultado dañoso que, según la acusación, se buscaba producir —una deformación permanente en el rostro o un debilitamiento permanente de un sentido— no se concretó. Esto fue porque un grupo de jóvenes logró atravesar el cerco para proteger a la víctima y porque más personas se aproximaron al lugar.
A pedido fiscal, se dictó prisión preventiva por 30 días para ambos imputados, que fueron alojados en el penal de Benjamín Paz. Sin embargo, recuperaron la libertad antes de cumplirse una semana. El juez de Impugnación Edgardo Sánchez hizo lugar al planteo de la defensa de Bagne, al considerar que su rol no estaba especificado con claridad en la imputación.
Nuevos nombres y declaraciones clave
La situación de Carreras tuvo un tratamiento distinto. Sus defensores, Ángel Fara y Daniel Medina, solicitaron su excarcelación argumentando lo mismo: falta de precisión sobre su participación. Estas decisiones no modificaron su situación procesal; ambos continúan imputados.
El fiscal Gerardo Salas, ahora a cargo de la causa, mantiene la teoría central pero incorporó nuevos nombres. En una declaración espontánea, Carreras señaló como agresores a Belisario Iturbe y Mariano Costa Rojano. Sus abogados consideraron que esa información era suficiente por ahora y decidieron que no ampliara su testimonio.
Bagne, quien sí prestó declaración, manifestó que únicamente vio a Iturbe golpear a Ledezma. Sin embargo, en videos previos al episodio principal, desvinculó a Costa Rojano al afirmar que él lo retiró del lugar. Además, mencionó a Santiago Fernández, Simón Alderete, Fabrizio Geria, Matías Rodríguez, Lucas Carrión, Ramón Sierra y Lautaro Mohamed, entre otros, a quienes ubicó en la escena sin atribuirles agresiones directas.
El incidente dentro del boliche y las versiones enfrentadas
Otro eje de la investigación es el incidente previo dentro del local bailable. Existen dos relatos contrapuestos. La víctima sostuvo que el grupo de jóvenes oriundos de Concepción agredió a uno de sus amigos porque conversaba con la hermana de uno de ellos. Los señalados afirman, en cambio, que el denunciante habría acosado a la misma joven.
Lo que sí está acreditado es que Bagne fue el único expulsado del local por el personal de seguridad. Las interpretaciones de este antecedente también dividen a las partes. Los defensores de Bagne, Macario Santamarina y Gonzalo Ascárate, insisten en que no hubo ataque grupal ni planificación.
Por el contrario, José María Molina, abogado de Ledezma, considera que la causa aún tiene un amplio recorrido. Sostiene que el expediente contiene indicios que podrían comprometer tanto a Bagne como a otros jóvenes ya identificados.
Entre los aspectos pendientes figuran el análisis de los teléfonos celulares secuestrados a Bagne y Carreras, que podrían aportar nuevas secuencias del hecho. También está pendiente la evaluación de los testimonios de más de una decena de testigos ofrecidos por las defensas y la querella.
El fiscal debe decidir si citará a declarar a los mencionados o iniciará una investigación formal en su contra. Asimismo, el informe pericial sobre las cámaras de seguridad, elaborado por especialistas en Delitos Telemáticos, será clave para reconstruir con mayor precisión las secuencias y determinar la eventual participación de los jóvenes presentes.
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