Viajaba 9 horas en colectivo para entrenar: el increíble pasado de la estrella egipcia que hoy brilla en el Mundial
¿Cómo pasó un chico que viajaba 9 horas en colectivo a ser la estrella del Liverpool y llevar a Egipto al Mundial? La historia de sacrificio, humildad y gloria de Mohamed Salah.
A los 34 años, Mohamed Salah es la gran figura de Egipto en el Mundial 2026, pero su camino hasta la cima estuvo marcado por un sacrificio extremo: cuando era joven, viajaba nueve horas en colectivo para llegar a los entrenamientos. El delantero del Liverpool, nacido en Nagrig el 15 de junio de 1992, debía cambiar entre cuatro y cinco transportes públicos para cubrir los 130 kilómetros que separaban su pueblo de El Cairo, donde entrenaba en el club Arab Contractors.
Su rutina era agotadora: asistía al colegio solo dos horas por día, de 7 a 9 de la mañana, y luego emprendía el largo viaje para llegar a la práctica a las 14. “No tenía nada que hacer. Solo jugaba al fútbol y me encantaba, era mi vida”, recordó la leyenda del Liverpool.
De lateral limitado a extremo letal
En sus comienzos en las inferiores, Salah jugaba de lateral izquierdo y mostraba limitaciones. Un entrenador juvenil notó su velocidad y le sugirió pasar al ataque como extremo. Ese cambio fue clave para que empezara a mostrar su potencial. Debutó en primera en la temporada 2009/10 y se consolidó como titular al año siguiente.
La tragedia del estadio Port Said en 2012, donde murieron 74 personas, paralizó la liga egipcia. En ese contexto, el Basilea suizo organizó un amistoso contra la Sub-23 de Egipto. Salah, que había sido suplente, ingresó en el segundo tiempo y marcó dos goles. Los suizos lo invitaron a una semana de pruebas y le ofrecieron un contrato de cuatro años.
En Europa, su explosión fue total: deslumbró ante Tottenham en la Europa League y también ante el Chelsea, club que lo fichó en 2013 pero donde no tuvo continuidad con José Mourinho. Fue cedido a la Fiorentina y luego a la Roma, donde brilló: 83 partidos, 34 goles y 18 asistencias. Esa actuación convenció al Liverpool de ficharlo.
Leyenda en Liverpool y héroe en Egipto
En Anfield, Salah se convirtió en ídolo absoluto. Conformó un tridente histórico con Sadio Mané y Roberto Firmino, fue guiado por Jürgen Klopp y ganó nueve títulos, entre ellos dos Premier League y una Champions. Sus números son impactantes: 257 goles en 442 partidos.
Con la selección, su momento cumbre llegó en las Eliminatorias para Rusia 2018: un penal en el minuto 90 ante Congo clasificó a Egipto después de 28 años de ausencia. En el Mundial, una lesión en el hombro sufrida en la final de Champions ante el Real Madrid (provocada por Sergio Ramos) limitó su rendimiento. En Copas Africanas fue subcampeón en 2017 y 2021. Pero en 2026, con nueve goles en nueve partidos de eliminatorias, lideró a Egipto de regreso al Mundial, donde el equipo avanzó a 16avos de final tras vencer 3-1 a Nueva Zelanda.
Más allá del fútbol: humildad y generosidad
Fuera de la cancha, Salah es reconocido por su labor solidaria. Su fundación ayuda a personas de bajos recursos en Egipto: construyó una estación de ambulancias, una escuela, una oficina de correo, donó terrenos para una planta de tratamiento de aguas y envió toneladas de alimentos durante la pandemia. En una ocasión, perdonó a un ladrón que había robado dinero del auto de su padre y le dio efectivo para empezar de nuevo. Los vecinos de Nagrig cuentan que, cuando vuelve, se viste con sencillez y conversa con todos. Esa humildad es el motor de la ilusión de todo Egipto.


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