Vendió su auto para ver a Messi y terminó llorando en la puerta del estadio

¿Qué harías por ver a Messi? Una tucumana vendió su auto, viajó a Dallas y se quedó a las puertas del estadio. Su historia viral te hará replantearte el precio de los sueños.

Por infotucuman · 26/06/2026 · min de lectura
Vendió su auto para ver a Messi y terminó llorando en la puerta del estadio

Luciana vendió su auto, cruzó medio continente y se quedó a metros de ver a Messi. La tucumana viajó a Dallas con la ilusión de entrar al Mundial, pero los precios de las entradas se dispararon y no pudo pisar el estadio. Su historia se volvió viral en TikTok.

¿Cómo llegó hasta allí?

“Me he venido de Tucumán, me he ido a Miami, me he venido a Dallas sin entrada”, relató Luciana en un video que publicó en su cuenta de TikTok y que rápidamente se hizo viral. Días antes le habían asegurado que en Dallas conseguiría entrada, que siempre aparece algo sobre la hora. Pero no fue así.

“Comienza la reventa de entradas, 2.600, 3.000, 3.500 dólares”, enumera. Montos a los que no podía acceder. “Si he tenido que vender el auto para venir para acá”, confesó.

El mercado de reventa: un laberinto de precios

Para el partido ante Austria del 22 de junio, las entradas más baratas en plataformas oficiales y privadas iban de 1.500 a 3.000 dólares. El Comité Organizador del Norte de Texas estimaba que hasta 80.000 argentinos viajarían solo para los partidos en Dallas. En la reventa callejera, algunos pedían hasta 10.000 dólares.

La FIFA implementó su propia plataforma de reventa digital, donde cada hincha fija el precio y la FIFA cobra una comisión del 15% a comprador y vendedor. Pero Luciana también navegó el mercado paralelo: grupos de WhatsApp con “garantes” que verifican entradas a cambio de una comisión.

La trampa de las entradas falsas

Luciana aprendió a distinguir lo legítimo de lo trucho. “A los que te están vendiendo las entradas falsas te la pasan por wallet en el celular, y esas no sirven. Lo más seguro es que te la tienen que mandar a la página de FIFA”, advierte.

En Kansas City, el debut de la Scaloneta, las entradas bajaron de 2.000 a 300 dólares el mismo día del partido. Muchos pensaron que en Dallas pasaría lo mismo y esperaron. Error: en Dallas subieron a 4.000 dólares. “Que primero se aseguren con la entrada, que la paguen, porque después sale más cara”, recomienda ahora.

Estafas en la puerta del estadio

Afuera del estadio, aparecen quienes prometen hacer pasar a cambio de plata por adelantado. “Tengan cuidado, porque todo eso es estafa”, alerta. Vio a un grupo pedir 800 dólares para colarlos por otra puerta, pero querían el dinero antes. Nadie aflojó. Cerca, un hombre con toda su familia había pagado 1.000 dólares por entradas que no servían.

La última chance: intentos desesperados

Con la billetera vacía, Luciana generó una entrada falsa y pasó varios controles hasta el último molinete. Intentó colarse, ofreció coimas de hasta 2.000 dólares, pidió entrar solo diez minutos en el entretiempo para una foto. Se filtró cuando un seguridad se distrajo, pero la sacaron. “Afuera, afuera, afuera”, le gritaron.

Intentó comprar en la página de la FIFA, que lanzó una reventa de último momento, pero la web saturada no respondió.

El sueño incumplido

“Mi sueño era entrar al partido, verlo a Messi, porque nunca lo vi a Messi, solamente por la tele, que para eso vine”, lamenta. Lo que más bronca le da es ver a gente de otros países adentro viendo a Messi mientras ella quedó afuera. “Yo soy argentino”, se queja.

No es su primer Mundial: en Brasil 2014 tampoco entró, pero se quedó con el Fan Fest. Esta vez sacó visa, planificó meses, cruzó medio continente. Le queda un sueño: pisar un estadio como los de allá. “Allá en Tucumán no existen”, dice. Y cierra con una frase que ya vieron miles: “Pero bueno, qué va a ser, gente. Así es la vida”.

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