Vecinos denuncian una cosecha nocturna que dejó las calles llenas de ramas y fruta verde
¿Qué está pasando con los naranjos del centro? Los detalles de una cosecha que despertó a los vecinos y dejó un rastro de destrucción que nadie esperaba.
Una polémica operación de extracción de naranjas en el centro de San Miguel de Tucumán generó fuertes reclamos por los daños al arbolado y las molestias a los residentes. Especialistas advierten que el método utilizado parece más una poda violenta que una recolección ordenada, con trabajos que incluso se extendieron hasta la madrugada.
Pedro Buiatti, presidente de la Sociedad Amigos del Árbol, cuestionó duramente el momento y la forma en que se está realizando la cosecha. Según explicó, la fruta se estaría recolectando de manera anticipada, cuando aún no alcanzó su punto de maduración. “Hay mucha fruta verde y eso obliga a sacudir las plantas con mayor violencia, lo que provoca defoliación y rotura de ramas”, detalló el especialista.
¿Qué encontraron los vecinos al amanecer?
Los residentes de la zona no solo se quejan por el impacto ambiental, sino también por las incomodidades generadas en horarios inusuales. Según los relatos, durante la madrugada se realizaron tareas en distintas áreas, lo que produjo ruidos y preocupación entre quienes intentaban descansar. “La gente necesita descansar”, remarcó Buiatti, quien además señaló la falta de limpieza posterior, dejando esa responsabilidad en manos de los propios frentistas.
Lo que se observa en la vía pública “parece más una poda que una cosecha”, debido a la cantidad de restos de hojas y ramas que quedaron dispersos en veredas y calles. Esta situación ha llevado a los vecinos a alertar sobre el evidente daño al arbolado urbano, un patrimonio que año tras año gana más conciencia social sobre su cuidado.
¿Quién supervisa estos trabajos?
El titular de la asociación expresó además su preocupación por la aparente falta de control técnico en las tareas. “Aparentemente lo está haciendo gente sin conocimiento y debería haber algún profesional supervisando la cosecha”, sostuvo Buiatti. Y agregó que la situación evidencia “un descontrol” que requiere intervención urgente por parte de las autoridades municipales.
Desde la organización solicitaron al municipio la suspensión inmediata de los trabajos hasta que se establezcan criterios claros y ordenados para la recolección. “Esto necesita urgencia. Hay que definir cómo se hace este trabajo sin dañar el arbolado”, afirmó el presidente de la entidad, al tiempo que puso a disposición la experiencia de la Sociedad Amigos del Árbol para colaborar en la planificación de una metodología adecuada.
Finalmente, Buiatti destacó que este tipo de conflictos refleja un cambio positivo en la conciencia social. “Año a año hay más protestas porque la gente entiende que debemos cuidar el arbolado urbano”, concluyó, señalando que la comunidad está cada vez más atenta a las prácticas que afectan su entorno.
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