Una visita gubernamental desvela el plan secreto para salvar una industria en crisis
¿Cómo planean reactivar una industria que opera al 40% de su capacidad? Los detalles de una inversión tecnológica que promete cambiar las reglas del juego.
Una inversión millonaria en tecnología de punta busca revertir la caída de producción en una planta textil clave. El gobernador Osvaldo Jaldo recorrió las instalaciones de Santista Argentina en Famaillá para activar un programa de modernización, en medio de un contexto nacional adverso para el sector.
El mandatario provincial estuvo acompañado por una comitiva oficial que incluyó al ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado; la ministra de Educación, Susana Montaldo; el secretario de Producción, Eduardo Castro; el secretario de Trabajo, Andrés Galván; el secretario de Gobierno, Raúl Albarracín; el intendente de Famaillá, Enrique Orellana; y la senadora Sandra Mendoza.
Por parte de la empresa, estuvieron presentes Carlos Muia, director de la compañía; José Muia, director industrial; José Luis Torres, gerente industrial; Fabián Ceraldi, director de Recursos Humanos; y Gilberto Stocce, accionista y CEO de Santista Brasil.

Jaldo destacó la decisión de los accionistas de mantener las inversiones en la provincia para mejorar la competitividad y la sostenibilidad ambiental. “Donde tenemos un mercado interno que está bajando el consumo y sufrimos las importaciones, lejos de bajar los brazos o producir desinversiones, hoy acá en Tucumán se está haciendo todo lo contrario. Nos estamos preparando para recuperar los niveles de producción”, afirmó el gobernador.
El mandatario subrayó además la importancia de la capacitación profesional. “La tecnología requiere una mayor capacitación del personal y aquí se está trabajando no solo incorporando equipos, sino capacitando a su personal. Todos tenemos que ir en apoyo de esta actividad, porque acá son muchos los puestos de trabajo que están en juego”, señaló.
¿Qué dijeron las autoridades locales?
El secretario de Producción, Eduardo Castro, resaltó el impacto de la inversión. “Es una inversión muy significativa, especialmente para una ciudad pujante como Famaillá, donde este tipo de iniciativas generan empleo y mejoran la calidad de vida de la comunidad”, expresó.
Por su parte, la senadora Sandra Mendoza enfatizó la relevancia de que la empresa continúe operando en la localidad. “Para nosotros es fundamental que la empresa continúe en nuestra localidad, acompañando también el rumbo que impulsa el Gobierno provincial”, dijo. Añadió una preocupación laboral: “La preocupación está en los trabajadores, porque hay casos en los que la caída de la actividad impacta directamente en el empleo”.
La voz de la empresa: compromiso y advertencias
Carlos Muia, director de Santista Argentina, reafirmó el compromiso con el desarrollo industrial. “Siempre fuimos muy bien recibidos. Hay una frase que resume todo: sin industria no hay nación”, sostuvo. Sin embargo, lanzó una advertencia sobre las condiciones de competencia: “Aceptamos competir, pero queremos hacerlo con países que tengan las mismas reglas y cargas tributarias que nosotros”.

El empresario también cuestionó el ingreso de productos importados fabricados bajo estándares menos rigurosos. “Nosotros cumplimos con todas las normativas: no hay trabajo infantil, hay empleo registrado. Pero competimos con mercadería que no respeta esas condiciones”, explicó Muia.
Finalmente, reconoció el impacto de la coyuntura actual en la producción. “Hoy estamos cerca de un 40% por debajo de nuestra capacidad. Nos gustaría volver a los niveles de producción y empleo que supimos tener”, concluyó el director.
¿En qué consiste la modernización?
La inversión de la firma textil se concentró en la incorporación de maquinaria de última generación en diversas áreas de la producción, priorizando el ahorro energético y la automatización.
En la hilandería, se incorporó la máquina de hilar a rotor Autocoro ACO 10 de SAURER, que permite una hilatura de alta productividad con un ahorro de energía de hasta el 69%. Además, se activó el robot paletizador Neuenhauser, descrito como el más avanzado del país en su tipo.
En la tejeduría, se instaló una urdidora Karl Mayer equipada con sensores electromagnéticos, garantizando tensión constante y estándares de máxima calidad en el tejido.
Para la terminación, se puso en funciones la nueva mercerizadora Goller Óptima, tecnología que optimiza el brillo y resistencia de las telas, reduciendo drásticamente el consumo de agua, vapor y productos químicos.
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