Una soga en la calle y un desfile de carnaval que terminó en una tragedia desgarradora
Una soga colocada para un festejo callejero se convirtió en un arma mortal. La impactante historia de cómo una celebración de carnaval terminó en una tragedia que conmocionó a una comunidad y dejó a un niño herido.
Una celebración de carnaval en Quilmes Oeste se transformó en una escena de horror cuando un motociclista perdió la vida de la manera más brutal. El hombre fue decapitado por una soga que vecinos habían colocado para bloquear el paso durante un desfile de murgas no autorizado. Su hijo, que viajaba como acompañante, sobrevivió al impacto pero resultó herido.
¿Qué ocurrió en la esquina de Avenida 12 de Octubre y calle 390?
El hecho sucedió el último sábado de carnaval por la tarde. Según los testimonios recogidos, el conductor y su hijo circulaban en moto por la Avenida 12 de Octubre, en el barrio Quilmes Oeste, cuando se toparon con un elemento que no esperaban.
La soga había sido instalada por organizadores de un desfile de murgas autogestivo, es decir, que no contaba con la autorización del municipio local. El cable no estaba correctamente señalizado para alertar a los conductores.
Al impactar a toda velocidad, la soga le provocó una herida fatal en el cuello al motociclista, causándole la muerte de manera casi instantánea. Ante la magnitud de la tragedia, los responsables de la actividad decidieron suspender de inmediato todo el festejo de carnaval que tenían previsto para esa jornada.
Otra tragedia que empañó los carnavales
Este no fue el único episodio trágico vinculado a los festejos de carnaval de este año. En la ciudad de Lincoln, declarada Capital Nacional del Carnaval Artesanal, una joven bailarina perdió la vida a mediados de febrero.
María Agustina Silva, de 26 años e integrante de la tradicional comparsa “Nuevo Imperio”, se descompensó en pleno desfile dentro del corsódromo. A pesar de recibir asistencia médica inmediata y ser trasladada de urgencia al hospital local, la joven no logró recuperarse.
Su fallecimiento generó una profunda conmoción en la comunidad carnavalesca. Agustina era una figura muy querida, y su padre, Carlos Silva, es un conocido empleado municipal del área de Acción Social. La noticia obligó a sus compañeros de comparsa a interrumpir su participación en el evento.
Estos dos hechos separados geográficamente, pero unidos por el contexto festivo, dejaron un saldo de dolor y ponen en evidencia los riesgos que pueden presentarse durante las celebraciones masivas cuando no se toman las precauciones necesarias.
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