Una planta clave paralizada y más de 70 empleos en riesgo: el conflicto que escaló hasta el gobierno provincial
Una decisión municipal paralizó una planta industrial dejando decenas de empleos en suspenso. ¿Lograrán las partes encontrar una solución antes de que la empresa busque nuevos horizontes?
La paralización de la planta Snack Cracks en Concepción mantiene en vilo a decenas de trabajadores y ha escalado hasta las más altas esferas del gobierno provincial. Un conflicto que combina reclamos vecinales, exigencias técnicas y decisiones administrativas aún sin resolver pone en riesgo la continuidad de la empresa y podría tener repercusiones en toda la región sur.
La medida fue dispuesta por la Municipalidad de Concepción, dejando a la empresa sin actividad y suspendiendo más de 70 puestos de trabajo. El establecimiento, propiedad del empresario Juan Pablo Romero, ya había enfrentado una clausura previa donde se le requirió instalar un sistema de filtrado para reducir los olores generados por la producción.
¿Qué dicen las partes involucradas?
Desde la firma aseguran haber realizado la inversión correspondiente en el equipamiento de filtrado, pero sostienen que no se les permitió ponerlo en funcionamiento antes de que se ordenara una nueva intervención. Esta última medida carece de un plazo claro para su levantamiento, generando incertidumbre sobre el futuro de la planta.
La falta de definiciones concretas llevó el conflicto a la Dirección de Comercio Interior, donde intervino el funcionario Manuel Canto. Este mantuvo un encuentro con Romero y su representante legal, Franco Lucena, buscando posibles soluciones al impasse.
¿Cómo busca resolverse la situación?
Tras la reunión, surgió la necesidad de abrir un canal de diálogo con autoridades municipales y concejales para encontrar una salida que permita reactivar la actividad. El caso ha trascendido el ámbito local y ya genera inquietud en niveles más altos del gobierno provincial.
Según versiones extraoficiales, la situación podría ser analizada por el gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro Regino Amado. Este análisis se da en un contexto donde la preservación del empleo en el interior se presenta como una prioridad para las autoridades.
¿Qué consecuencias podría tener este conflicto?
Mientras tanto, la incertidumbre crece en Concepción y otras ciudades del sur tucumano ya evalúan la posibilidad de captar la inversión si la firma decide relocalizarse. El conflicto no solo mantiene paralizada a la empresa, sino que ha despertado interés en municipios vecinos que podrían beneficiarse de una eventual mudanza.
La controversia expone un dilema fundamental: el equilibrio entre los controles regulatorios y la necesidad de sostener la actividad productiva. El caso Snack Cracks se ha convertido en un ejemplo concreto de cómo la falta de consensos y definiciones puede derivar en consecuencias directas sobre el empleo y el desarrollo económico regional.
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