Una multinacional mexicana baja la persiana: el cierre que deja sin trabajo a decenas y golpea al reciclaje
El cierre de una planta de reciclaje de última tecnología en Pacheco deja al descubierto un problema mayor: la falta de una ley que fomente el uso de material reciclado en Argentina, algo que sí existe en países vecinos. ¿Por qué una multinacional mexicana decide retirarse y qué significa esto para el futuro de la industria?
Una decisión empresarial sacude al sector del reciclaje en el país. La multinacional mexicana Alpek, a través de su filial Ecopek, anunció el cierre definitivo de su planta de reciclaje ubicada en Pacheco. La medida, que se hará efectiva el próximo 31 de marzo, dejará sin empleo a unos 40 operarios y marca un retroceso en la industria local de recuperación de plásticos.
El anuncio fue realizado mediante un cuidadoso comunicado por el director de Ecopek en Argentina, Emilio Larrañaga. La empresa, que pertenece al gigante mexicano de envases PET Alpek Polyester, argumenta que la decisión responde a una “baja demanda que ha sufrido el negocio en los últimos tiempos”.
Además, señalan la “baja expectativa de que se pueda recuperar la misma sin un marco regulatorio que incentive el uso de material reciclado, como en el resto de los países de la región”. La planta, que ya venía reduciendo su actividad en los últimos meses, es descrita por fuentes cercanas a la compañía como una instalación en la frontera tecnológica.
¿Qué falta en Argentina que sí tienen Brasil y Uruguay?
El comunicado de Ecopek hace un contraste explícito con la situación en otros países de la región. En Brasil y Uruguay existen normativas estrictas que obligan a una logística inversa de plásticos, con metas claras de recuperación.
Para este año 2026, por ejemplo, esos países exigen una meta de recuperación del 32%, que debe escalar al 50% para 2040. Además, establecen un contenido reciclado mínimo del 22% a partir del presente año. Fue precisamente ese tipo de legislación lo que motivó originalmente a la empresa a abrir la planta que ahora cierra.
La falta de un marco similar en Argentina, según la empresa, desincentiva la inversión y el mercado para el material reciclado. Esto ocurre mientras a nivel global se presiona por una economía más circular y sostenible.
El gigante detrás del cierre: quién es Alpek
Alpek Polyester no es una empresa cualquiera. Se trata de una de las petroquímicas líderes en América y una de las más grandes del mundo, con una capacidad instalada que supera los 8 millones de toneladas. El grupo emplea a 5.000 personas en el planeta, opera 31 plantas en 9 países y en su último balance reportó un Ebitda de casi 500 millones de dólares.
Fundada en México en 1975, la compañía es el principal proveedor de envases PET para marcas como Coca Cola, varias aceiteras e incluso para la gaseosa Manaos, entre otros clientes. Su planta en el parque industrial de Zárate, considerada de última generación, no está en riesgo inmediato, aunque sufre la caída en las ventas de gaseosas.
El cierre en Pacheco se enmarca en un contexto de ajustes y reestructuraciones para el grupo, que busca optimizar sus operaciones a nivel global. La decisión deja en evidencia las dificultades que enfrenta la industria del reciclaje en Argentina ante la ausencia de políticas públicas que la impulsen, en contraste con lo que sucede en países vecinos.
También puede interesarle