Una misteriosa línea en el mapa: el atajo que ya usan algunos y que podría cambiar el tránsito en Yerba Buena

Una línea de tierra de 120 metros apareció cortando el paisaje. Algunos ya la usan como atajo, pero ¿realmente será la solución al eterno colapso del Camino del Perú? Los urbanistas advierten sobre lo que nadie está contando.

Por infotucuman · 09/03/2026 · min de lectura
Una misteriosa línea en el mapa: el atajo que ya usan algunos y que podría cambiar el tránsito en Yerba Buena

Una franja de tierra de 120 metros, abierta recientemente de manera informal, genera una pregunta que resuena entre miles de conductores: ¿podría ser la clave para descomprimir el colapsado Camino del Perú? La iniciativa, que partió de un particular, alimenta la esperanza de una conexión directa entre Cebil Redondo y la ciudad jardín, aunque las autoridades aclaran que aún es solo una hipótesis sin proyecto formal.

Desde el aire, el trazo se distingue con claridad: una línea recta que corta el verde del paisaje, perpendicular a la ruta provincial 315. Este camino, que ya comenzaron a utilizar algunos motociclistas y conductores de camionetas, se ubica cerca de la conocida Curva de los Vega. Su objetivo potencial es vincular el Camino del Perú con la calle Los Cerezos en la zona de San José, para luego conectar con la avenida Fanzolato y finalmente la avenida Perón en Yerba Buena.

¿Un proyecto real o solo un deseo de los vecinos?

El delegado comunal de Cebil Redondo, Gastón García Biagosh, fue claro al señalar que hasta el momento no se iniciaron conversaciones formales para avanzar con este proyecto. Para que esta vía se habilite legalmente, se necesitaría la autorización de Vialidad Provincial, la instalación de iluminación y, fundamentalmente, un semáforo sobre la ruta 315 que garantice ingresos y egresos seguros.

La noticia de esta posible traza, difundida hace apenas una semana, generó un entusiasmo inmediato. Juan Ignacio López, vecino de la zona, confirmó que desde que se conoció, aumentó el número de vehículos que se animan a circular por el lugar. Él mismo fue uno de los primeros en atravesarlo con su camioneta, cuando el camino solo era usado por trabajadores de la construcción.

El interés se explica por una realidad cotidiana y agobiante: el Camino del Perú se encuentra saturado. El crecimiento poblacional de Yerba Buena, Lomas de Tafí y Tafí Viejo, sumado al aumento del parque automotor, colapsó una ruta que fue diseñada para un volumen de tránsito muy inferior. Cualquier alternativa que prometa aliviar este flujo despierta expectativas enormes.

Vista aérea del nuevo trazo en el terreno

La visión de los especialistas: una solución parcial dentro de un problema mayor

La iniciativa también captó la atención de urbanistas. El arquitecto Franco Marigliano, ex subsecretario de Planeamiento de Yerba Buena y actual concejal, considera que una conexión entre Fanzolato y el Camino del Perú sería muy beneficiosa. Señala que tanto la ruta 315 como la calle Frías Silva operan muy por encima de su capacidad original.

Marigliano destacó la importancia del nuevo Código Urbano de Yerba Buena, que establece una planificación vial a largo plazo. Esta normativa prevé prolongar calles como Pedro Maderuelo, Lobo de la Vega, Malvinas y Lisboa hacia el norte, para que en el futuro puedan conectarse con el Camino del Perú, organizando el crecimiento de la ciudad.

Sin embargo, la arquitecta Marta Casares, directora del Observatorio de Fenómenos Urbanos de la UNT, ofrece una mirada más cauta. Coincide en que abrir nuevas calles es útil, pero advierte que no resolverá por sí solo el colapso del Camino del Perú, un problema de escala metropolitana. “Incluso si se concretaran todas las aperturas previstas, la ruta 315 seguiría congestionada”, afirmó.

Casares sostiene que el mayor obstáculo es político, ya que se necesita una intervención estratégica coordinada a nivel metropolitano, no proyectos municipales aislados. También alerta sobre un efecto no deseado: ampliar vías sin un transporte público eficiente puede atraer más automóviles y simplemente trasladar el problema.

Esquema de planificación urbana en Yerba Buena

La especialista agregó un punto crucial: obras de esta envergadura multiplican el valor del suelo circundante. Por ello, considera clave aplicar herramientas para que parte de esa valorización retorne a la sociedad, mediante contribuciones o cesión de tierras para espacios públicos.

Por ahora, la pequeña calle que se abre en el verde funciona como un símbolo. Representa la búsqueda desesperada de un atajo por parte de los conductores y, al mismo tiempo, reaviva un debate complejo y pendiente: cómo planificar la movilidad y el crecimiento ordenado en una de las zonas que más rápido se expande en Tucumán.

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