Una hija revela el calvario de crecer con el asesinato de su madre sin resolver

¿Cómo es crecer con el asesinato de tu madre sin resolver? Una joven rompe el silencio tras 20 años de espera judicial, revelando detalles impactantes sobre un caso que marcó su vida desde los cinco años.

Por infotucuman · 04/04/2026 · min de lectura
Una hija revela el calvario de crecer con el asesinato de su madre sin resolver

Victoria tenía apenas cinco años cuando asesinaron a su mamá en Tucumán, y hoy, con 25, enfrenta el cuarto juicio por el caso mientras narra cómo el crimen marcó su vida. La joven habló en primera persona sobre el dolor de crecer con una herida abierta que, tras dos décadas, aún espera justicia.

“Veinte años es mucho tiempo de esperar a la Justicia para que se sepa la verdad”, afirmó Victoria, hija de Paulina Lebbos, en diálogo con TN. Su voz carga el peso de una historia que la atravesó desde la infancia, reviviendo detalles brutales en cada audiencia.

Paulina tenía 23 años, estudiaba Comunicación Social y era mamá. La madrugada del 26 de febrero de 2006 fue la última vez que la vieron. Días después, su cuerpo apareció al costado de la ruta 341, y la autopsia confirmó que fue estrangulada.

¿Cómo afectó el proceso judicial a Victoria?

“Es agotador cada juicio que se da, porque cada juicio que se hace abre la herida más”, explicó Victoria. Escuchar testimonios contradictorios y años de encubrimiento dificultan reconstruir la verdad, mientras ella recuerda cómo los medios relataban los hechos como “una película de terror”.

Durante dos décadas, la causa avanzó más sobre el encubrimiento que sobre el crimen. Más de 10 personas fueron condenadas por desviar la investigación, pero recién ahora la Justicia intenta juzgar a quienes podrían haber participado directamente del asesinato.

Los acusados en el cuarto juicio son César Soto —expareja de Paulina y padre de Victoria— señalado como presunto autor material, y Sergio Kaleñuk —hijo de un exfuncionario clave del poder provincial—, acusado de ayudar a ocultar el cuerpo.

¿Qué reveló Victoria sobre su padre?

Sobre el rol de César Soto, Victoria fue contundente: “Creo que está implicado. Algo sabe o estuvo. Yo no tengo vínculo con él ni lo tuve nunca”. Contó que sus tías le dijeron que era una persona violenta con su mamá, y recordó una carta escrita por Paulina donde le pedía que fuera un padre presente.

“Eran muy jóvenes los dos, pero evidentemente él no estaba ayudando ni siendo lo que ella esperaba que fuera, ni como pareja ni como padre”, señaló la joven, quien conserva los cuadernos de la facultad de su mamá como recuerdo.

Victoria tenía cinco años cuando mataron a su mamá, en 2006.

¿Cómo impactó el crimen en su vida?

Vicky tenía apenas cinco años cuando mataron a su mamá. Al año siguiente, también perdió a su abuela. “Fueron dos muertes muy duras”, remarcó, explicando que el duelo fue más complejo porque “hay una herida que no se cierra nunca del todo”.

“Cuando cumplí los 23 años, la edad en la que mataron a mi mamá, me dolió muchísimo porque entendí la crueldad”, subrayó. El impacto fue tan grande que, durante años, no pudo dormir de noche, sufriendo ataques de ansiedad, autolesiones y dos intentos de suicidio.

“Yo crecí con esto… está en el aire, está todo el tiempo”, señaló Victoria, describiendo cómo el peso dejó huellas profundas en su salud mental.

Victoria y su mamá compartían la pasión por la danza.

¿Qué significa la justicia para ella?

“Justicia para mí es que mi vida no sea solo esto, porque si mi vida es solo esto, es muy triste y muy injusto”, reflexionó Victoria. Aunque reclama que los responsables sean condenados para un cierre definitivo, también busca que las víctimas puedan “seguir adelante y ser un poco felices de vez en cuando”.

“Es injusto porque los plazos que tiene la Justicia son larguísimos, llevan a estados muy críticos a las víctimas”, sostuvo, admitiendo que mantener la esperanza puede ser “engañoso” y que tuvo que volver a terapia por el proceso judicial.

¿Cómo reconstruyó su vida?

A pesar de todo, Victoria tuvo redes de contención, incluyendo una profesora del secundario que fue como una madre del corazón, terapia y la posibilidad de reconstruirse lejos de Tucumán. Hoy vive en Río Negro, donde trabaja como docente de danza y estudia psicología.

“Siento que parte de la justicia para mí es poder continuar con mi vida, poder hacer nuevas historias, permitirme soñar otras cosas”, afirmó la joven de 25 años, quien se define como “hija de Paulina Lebbos, ser una profesional, ser la seño, ser la profe, ser una artista, ser amiga”.

Victoria es profesora de danza y estudia Psicología.

¿Qué detalles tiene el caso?

Paulina Lebbos desapareció después de ir a bailar al boliche “Gitana” en San Miguel de Tucumán la noche del 25 de febrero de 2006. Tomó un taxi con una amiga, Virginia Mercado, y luego se dirigió sola a la casa de César Soto, su exnovio y padre de su hija.

Su familia la buscó durante 13 días hasta que, el 11 de marzo, un vecino encontró su cuerpo en la Ruta 341, a 30 kilómetros de la ciudad, por el reflejo del sol en una pulsera. Presentaba heridas de arma blanca, quemaduras de cigarrillo, el cuero cabelludo arrancado y las huellas digitales limadas, muriendo por estrangulamiento según la autopsia.

¿Cómo se desarrolló el encubrimiento?

El lunes 27 de febrero de 2006, cuando Paulina llevaba apenas horas desaparecida, Alberto Lebbos llevó a Soto a la Brigada señalándolo como “el principal sospechoso”, pero minutos después Soto se retiró sin consecuencias, iniciando maniobras de encubrimiento.

En juicios anteriores, se condenaron a tres expolicías por fraguar actas (2013-2014), a Eduardo di Lella y Hugo Sánchez por encubrimiento (2018), a Nicolás Barrera, Héctor Brito y Waldino Rodríguez, y al exfiscal Carlos Albaca (2021) por negarse a investigar la hipótesis que apuntaba a Soto.

César Soto, padre de la hija de Paulina, fue imputado por el homicidio.

¿En qué estado está el cuarto juicio?

El 3 de marzo pasado comenzó el cuarto juicio, donde por primera vez están acusados los principales sospechosos: Víctor César Soto como presunto autor material del homicidio, y Sergio Kaleñuk como presunto encubridor que ayudó a deshacerse del cuerpo.

Este juicio representa el primer intento del Ministerio Público Fiscal de sostener una hipótesis vinculada directamente con el crimen, tras 20 años de impunidad y múltiples condenas por encubrimiento.

Victoria, la hija de Paulina Lebbos, actualmente tiene 25 años.

A 20 años del crimen, Victoria sigue luchando para que la verdad salga a la luz. “Voy a esperar que se sepa qué pasó, por qué pasó y por qué encubrieron lo que pasó”, aseguró, manteniendo la necesidad urgente de justicia mientras intenta construir una vida más allá de la tragedia.

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