Una familia instaló cámaras de seguridad en su barrio y desató una ola de violencia que derivó en una investigación por narcomenudeo
¿Una simple disputa vecinal o algo más oscuro? Descubrí qué pasó en Maipú cuando unas cámaras de seguridad desataron la furia de un grupo y llevaron a una investigación por narcomenudeo.
El barrio Renacer, en Maipú, Mendoza, fue escenario de una escalada de violencia que mantuvo en vilo a los vecinos durante cuatro días. Todo comenzó cuando una familia colocó cámaras de seguridad orientadas a la calle, lo que desató la furia de un grupo que les exigió retirarlas bajo amenazas. La Justicia investiga si detrás de los enfrentamientos hay una red de narcomenudeo que buscaba evitar ser filmada.
Los disturbios se extendieron entre el domingo y el miércoles, con peleas, piedrazos, disparos y un importante despliegue policial. Según publicó El Sol, el conflicto se originó cuando una familia instaló los dispositivos de vigilancia. Un grupo de personas, presuntamente vinculadas a la venta de drogas, les habría advertido que, si no los retiraban, “iban a mandar a los amigos” para quitarlos por la fuerza.
¿Qué pasó con las cámaras?
El martes, una discusión entre dos hombres terminó con uno de ellos sacando un arma y efectuando varios disparos. Uno de los proyectiles impactó directamente contra una de las cámaras de seguridad instalada sobre una columna de alumbrado, mientras que otros fueron dirigidos hacia el piso. Aunque durante los procedimientos posteriores no se encontró el revólver ni vainas servidas, los peritos trabajaron en el lugar para relevar pruebas.
Los enfrentamientos continuaron el miércoles con lanzamiento de piedras y otros objetos. Durante uno de los operativos, un oficial resultó herido en una mano mientras intentaba controlar los disturbios. Ante la escalada, se sumó personal de Infantería, que logró dispersar a los grupos enfrentados y permaneció en la zona para prevenir nuevos incidentes.
Los investigadores sospechan que el rechazo a las cámaras estaría vinculado a la presunta venta de drogas en la zona, ya que los dispositivos podían registrar los movimientos en el sector ubicado entre los barrios Renacer, Nueva Generación y Soberanía. Por estas horas, la Policía y la Unidad Investigativa Departamental trabajan junto con el área de Narcotráfico para determinar si los hechos responden a un conflicto vecinal o a una organización dedicada al narcomenudeo.

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