Una emblemática textil tucumana apuesta su última carta para no desaparecer

Una histórica textil con planta en Tucumán entró en concurso preventivo, suspendiendo a 190 operarios. Es la última carta para sobrevivir a una crisis que tiene al sector al borde del colapso. Entrá y conocé todos los detalles de esta lucha por no desaparecer.

Por infotucuman · 14/02/2026 · min de lectura
Una emblemática textil tucumana apuesta su última carta para no desaparecer

La histórica firma Hilado SA, con siete décadas en el mercado, ingresó a concurso preventivo para intentar reordenar sus deudas y evitar el cierre definitivo. La medida ya dejó a 190 operarios de su planta en Los Gutiérrez, Tucumán, con la actividad suspendida, en medio de una crisis nacional que tiene al sector textil operando a menos de un tercio de su capacidad.

La compañía, parte del grupo TN & Platex, confirmó la decisión judicial tras un 2025 devastador. La combinación de una parálisis del consumo interno y una apertura comercial sin precedentes generó un cóctel letal para su rentabilidad.

Desde la empresa admitieron que, pese a haber intentado una reestructuración previa con inversiones tecnológicas y recortes, la situación se volvió insostenible. Fuentes del sector señalaron que el objetivo del concurso es “ordenar los pasivos y facilitar la venta de activos no estratégicos”.

¿Qué pasó en la planta tucumana?

El impacto concreto ya se siente en la provincia. En la planta ubicada en Los Gutiérrez, la actividad cesó por tiempo indefinido, afectando directamente a 190 trabajadores. Actualmente, solo unos 30 empleados permanecen en el predio realizando tareas de logística y administración.

La empresa asegura estar en tratativas con otras firmas de Tucumán para intentar reubicar a parte del personal suspendido. Sin embargo, la situación de los operarios es compleja y refleja la gravedad del escenario.

“La empresa reafirma su compromiso con trabajadores, proveedores y clientes y con la industria textil, tal como lo viene haciendo hace 70 años”, sostuvieron desde Hilado SA en un comunicado. Calificaron la medida como “no deseada” pero indispensable para proteger los puestos de trabajo que aún se mantienen.

Una crisis que devora a los grandes

El caso de Hilado SA no es aislado, sino un síntoma de la fragilidad extrema de la manufactura nacional. Según datos del INDEC y de la Fundación Pro Tejer, la industria textil cerró un 2025 crítico, operando con apenas el 32,5% de su capacidad instalada.

Esto significa que casi siete de cada diez máquinas en el país están apagadas, un nivel de actividad comparable con los peores meses de la pandemia de 2020. Las cifras son contundentes: entre finales de 2023 y el cierre de 2025, el sector textil y de calzado perdió más de 16.000 puestos de trabajo formales.

La actividad del rubro se desplomó un 24% interanual el último año, una caída que triplica el promedio de la industria manufacturera general. El principal factor de presión ha sido el ingreso masivo de productos del exterior, con importaciones que sumaron USD 1.506 millones en 2025.

El panorama desolador a nivel nacional

La lista de empresas en crisis se alarga. Apenas iniciado el 2026, la centenaria firma Emilio Alal confirmó el cierre definitivo de sus plantas en Corrientes y Chaco, dejando a 260 trabajadores en la calle.

En Mar del Plata, la emblemática Textilana mantiene suspendidos a 175 operarios debido al sobrestock y la falta de ventas. Otras firmas como Luxo y Vulcalar también han cesado operaciones en los últimos meses.

Este panorama evidencia que la crisis ya no solo afecta a los pequeños talleres, sino que ha comenzado a devorar a los grandes holdings que históricamente lideraron el mercado. Con una rentabilidad inexistente y costos de financiamiento asfixiantes, el concurso de Hilado SA suena como una alarma máxima para un sector que emplea a más de 100.000 personas de manera directa en todo el país.

La desregulación de ventas digitales extranjeras y el auge del comercio de ropa usada completan un escenario donde la producción local lucha por sobrevivir. Para Hilado SA, el proceso judicial representa la última apuesta en una batalla cuesta arriba por mantener sus 70 años de historia con vida.

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