Una banda que simulaba ser policía mató a un joven para robarle: cómo los atraparon

Detuvieron a los seis integrantes de una banda que simulaba allanamientos policiales y asesinó a Lautaro Gómez (20) en Lomas de Zamora. Usaban indumentaria falsa de la DDI. La investigación usó cámaras y rastreo de celulares.

Por infotucuman · 20/12/2025 · min de lectura
Una banda que simulaba ser policía mató a un joven para robarle: cómo los atraparon

Una banda de delincuentes que simulaba ser personal policial para realizar allanamientos ilegales asesinó a un joven en el Conurbano. El caso, investigado con tecnología de rastreo, revela un modus operandi peligroso que preocupa a las fuerzas de seguridad a nivel nacional, incluyendo a Tucumán, donde la comunidad siempre está alerta a este tipo de engaños.

Lautaro Iván Gómez, de 20 años, fue asesinado de un disparo en la cabeza la noche del 26 de octubre en Llavallol, partido de Lomas de Zamora. El joven, que trabajaba cuidando caballos, había ido a buscar a una chica cuando un vehículo se acercó a gran velocidad. Al intentar huir, chocó contra un poste. Los ocupantes del otro auto, seis en total, bajaron armados y lo balearon.

El engaño de los falsos policías

Los investigadores determinaron que la banda se movilizaba en una camioneta Chevrolet Tracker oscura y que algunos de sus integrantes vestían indumentaria que simulaba pertenecer a la Policía. Su objetivo inicial esa noche no era Lautaro, sino cometer “un allanamiento ilegal simulando ser policías para cometer un robo” en una casa vecina.

Al ver el Volkswagen Gol rojo de la víctima estacionado en las calles Juana Azurduy y Silva, en Llavallol, decidieron cambiar de planes y asaltarlo. El operativo de investigación estuvo a cargo de la DDI Lomas de Zamora, dirigida por el comisario mayor Alfredo González, y del fiscal Alberto Silvestrini, de la Fiscalía N° 11 del mismo distrito.

La investigación y las primeras detenciones

El análisis de cámaras de seguridad, la lectura de patentes y el rastreo de teléfonos celulares fueron clave para identificar a los sospechosos. Horas después del crimen, alrededor de las 2 de la madrugada del 27 de octubre, cuatro personas (tres hombres de 48, 40 y 27 años y una mujer de 22) fueron detenidas mientras circulaban en la misma Tracker utilizada en el hecho.

De este grupo, solo uno declaró, negando su participación. Los otros tres se negaron a prestar declaración indagatoria. La pesquisa permitió identificar a otros dos hombres, presuntos autores materiales de los disparos: “Brian”, alias “Cabeza de Perro”, y “Ema”.

Los allanamientos que terminaron con los tiradores

Este martes, la policía realizó seis allanamientos simultáneos que resultaron en la captura de ambos sospechosos. Los operativos se llevaron a cabo en Villa Centenario y Remedios de Escalada. Durante los procedimientos se secuestraron armas, municiones y estupefacientes.

Según la investigación, “Cabeza de Perro” y “Ema”, de 26 y 29 años, habrían descendido del vehículo vistiendo una campera con la inscripción “DDI” y la leyenda “Policía de Investigaciones”, además de gorras de la misma brigada. En la casa de “Cabeza de Perro” se encontró la indumentaria falsa, y en la de “Ema”, envoltorios con cocaína.

El recuerdo de la familia de Lautaro

La víctima era el menor de seis hermanos y vivía con su madre y sus dos hermanos menores en Ezeiza. Su hermana política, Camila, lo describió como un joven “muy trabajador” que “estaba juntando plata para comprarse un autito”. El vehículo que manejaba el día del ataque lo compartía con un hermano.

“Era un pibe muy trabajador, no se metía con nadie. Mi suegra se peleaba con los chicos y él intermediaba, era todo amor y paz”, recordó Camila. Agustina Gómez, hermana de Lautaro, agregó: “Era muy compañero, luchaba por su familia. Siempre ganaba para comprar sus cosas. Él era un ángel acá en la tierra”. La familia exige justicia y espera que los responsables “se pudran en la cárcel”.

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