Una avioneta cayó en un campo de Santiago del Estero y la sospecha de un “vuelo narco” movilizó a Gendarmería
Una avioneta con destino a Tucumán cayó en un campo santiagueño. ¿Fue un simple problema mecánico o algo más? El piloto resultó ileso, pero la sombra del narcotráfico desató un operativo con Gendarmería.
Una avioneta que viajaba desde Buenos Aires hacia Tucumán tuvo que realizar un aterrizaje forzoso de emergencia en un campo de Santiago del Estero, desatando un operativo policial y gendarme ante la sospecha de que pudiera tratarse de un vuelo vinculado al narcotráfico. El piloto, un hombre oriundo de Tucumán, resultó con heridas leves. Aunque en un primer momento se descartó la presencia de carga ilegal, las pericias continúan y la aeronave quedó bajo custodia.
El incidente ocurrió alrededor de las 16 horas en la estancia “La Justina”, ubicada en la localidad santiagueña de Los Ardiles, departamento Banda. El campo se encuentra a unos 70 kilómetros de Los Quiroga. Sin embargo, la noticia recién llegó a la Policía cerca de las 23.30, debido, según los testigos, a la falta de señal de telefonía en la zona rural.
¿Cómo se dio el alerta?
El primero en dar aviso a las autoridades fue Francisco (40), encargado del sector agrícola del establecimiento. Él relató que estaba auxiliando al piloto, quien había caído con su aeronave a pocos metros del alambrado de la propiedad. Inmediatamente, Francisco se comunicó con los dueños del campo, quienes le ordenaron contactar a la Policía.
En paralelo, el arrendatario del predio, identificado como Gabriel, también llamó a las autoridades al ser informado del siniestro aéreo. Ante estos llamados, personal policial se trasladó de inmediato al lugar, donde constató la presencia de la aeronave accidentada.
El relato del piloto tucumano
El piloto fue identificado como Julián Javier Darío, natural de la provincia de Tucumán. Presentaba un traumatismo en la región frontal del cráneo, pero sus lesiones fueron calificadas como leves. No se registraron otras víctimas.
Darío le contó a los uniformados que había adquirido la avioneta en Buenos Aires y se dirigía hacia la localidad tucumana de Las Cejas cuando sufrió un inconveniente en pleno vuelo. Según su testimonio, el problema fue que la aeronave se quedó sin combustible, lo que lo obligó a realizar el aterrizaje de emergencia en el campo.
La avioneta involucrada es una Cessna 188, modelo AGWAGON, con matrícula LV-FNC. Este tipo de aeronave es utilizada habitualmente para tareas rurales como fumigación y siembra aérea.
La sombra del narcotráfico y el operativo
La sospecha de que pudiera tratarse de una “nave narco” o vinculada a actividades ilícitas activó todos los protocolos. El fiscal interviniente, Hugo Herrera, ordenó la inmediata participación de Gendarmería Nacional en el operativo.
Efectivos de la fuerza nacional realizaron una exhaustiva inspección de la aeronave en busca de elementos sospechosos. Si bien en un primer momento se descartó la presencia de carga ilegal, las pericias en el lugar continúan para despejar toda duda.
El fiscal también dispuso la intervención de personal de Criminalística para trabajar en la escena. La avioneta quedó bajo custodia policial mientras avanza la investigación. Se confirmó que el piloto contaba con la documentación correspondiente al alquiler de la nave, un dato que también forma parte de la causa.
Investigaciones en marcha
Para determinar con precisión las causas del aterrizaje forzoso, el fiscal Herrera ordenó dar intervención a la Comisión Nacional de Transporte, que llevará adelante una investigación administrativa paralela.
Mientras tanto, se continúan recabando testimonios, incluyendo los del encargado del campo, los propietarios y el arrendatario. No se descartan nuevas medidas en el marco de la causa que se sigue por el hecho.
Las avionetas Cessna 188, como la involucrada en este incidente, tienen la capacidad de planear en el aire si sufren fallas mecánicas o se quedan sin combustible. Esta característica es clave para evitar una caída en picada y permite aterrizajes forzosos más controlados, minimizando las consecuencias. Precisamente por esta cualidad, son aeronaves muy utilizadas por organizaciones narcotraficantes para sus vuelos clandestinos.
Cuando el motor falla, el piloto pierde potencia pero puede mantener cierto control. Gracias a la sustentación de las alas, el avión puede mantenerse en el aire un tiempo limitado, descendiendo de manera controlada mientras el piloto busca una superficie despejada para aterrizar, como un campo o un camino rural, tal como ocurrió en este caso cerca de Los Quiroga.
Fuente: El Liberal
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