Un taxista en San Miguel de Tucumán vivió una pesadilla: la amenaza que lo paralizó en “La Bombilla”
Un hombre fingió ser cliente para subir a un taxi en San Miguel de Tucumán. Lo que sucedió después, con un arma y una amenaza de muerte, terminó con él tras las rejas. Conocé todos los escalofriantes detalles del operativo.
Un hombre que simuló ser un pasajero terminó con un arma apoyada en el abdomen de un conductor de taxi, forzándolo a entregar todo lo que llevaba. El violento episodio, ocurrido en San Miguel de Tucumán, derivó en una prisión preventiva de 28 días para el acusado, tras una audiencia celebrada recientemente.
El hecho se registró el 26 de febrero, alrededor de las 21 horas. Según la acusación de la Fiscalía de Robos y Hurtos IV, a cargo de Carlos Saltor, el sospechoso abordó el vehículo en la calle Manuel Alberti al 1.000.
Inicialmente, el hombre pidió ser llevado hacia Yerba Buena. Sin embargo, luego cambió el destino y solicitó ir a la intersección de Paso de los Andes e Italia, en el barrio conocido como “La Bombilla”.
¿Cómo se desarrolló el asalto?
El acusado viajaba en el asiento delantero derecho del taxi. Al llegar al lugar indicado, extrajo un arma de fuego y la apoyó directamente en el abdomen del conductor.
En ese momento, pronunció la aterradora frase: “Dame lo que te pido o te mato”. Bajo esta intimidación, el taxista no tuvo opción y entregó sus pertenencias.
El ladrón se apoderó del reloj taxímetro, valuado en $900.000, y de la recaudación del día, que ascendía a $105.000. Tras cometer el robo, huyó inmediatamente del lugar.
La investigación y la condena
Pese a su huida, el individuo fue identificado y posteriormente detenido en el marco de la investigación. El caso avanzó hasta llegar a una audiencia judicial.
En la misma, el auxiliar de fiscal Leonel Sosa le imputó el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego. Basándose en esto, solicitó la prisión preventiva por 28 días para resguardar el proceso.
El juez interviniente hizo lugar al pedido fiscal. En consecuencia, ordenó que el acusado sea alojado en una unidad penitenciaria mientras la causa continúa su curso legal.
Este caso pone nuevamente en alerta a los trabajadores del volante en la capital tucumana, recordando los riesgos a los que se exponen diariamente en su labor.
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