Un policía de Tucumán, tras las rejas: la oscura madrugada que terminó con un efectivo imputado por robo

Un policía de Tucumán está tras las rejas, pero no por cumplir su deber. Descubrí los escalofriantes detalles de la madrugada en Tafí Viejo donde un uniforme se convirtió en la peor pesadilla de una familia.

Por infotucuman · 04/03/2026 · min de lectura
Un policía de Tucumán, tras las rejas: la oscura madrugada que terminó con un efectivo imputado por robo

Un miembro de la fuerza que debía proteger terminó acusado de aterrorizar a una familia en Tafí Viejo. La Justicia de Tucumán imputó a un efectivo policial por su presunta participación en un violento asalto a una vivienda y le dictó tres meses de prisión preventiva. El hecho, que involucró a sujetos vestidos con uniformes y armas de fuego, ocurrió en el barrio Ampliación Nicolás Avellaneda.

¿Qué pasó aquella madrugada en Tafí Viejo?

Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, los hechos se desarrollaron entre las 5 y las 5.30 de la madrugada del 26 de enero de 2026. El lugar fue un domicilio ubicado en el pasaje Los Lidios al 100, en Tafí Viejo.

La investigación está a cargo de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos IV, dirigida por el fiscal Carlos Saltor. Este miércoles 4 de marzo se realizó la audiencia donde se formalizó la investigación, con el auxiliar de fiscal Leonel Sosa representando al MPF.

La reconstrucción indica que el acusado, un empleado policial que presta servicios en el Grupo de Especialistas en Acciones Motorizadas (G.E.A.M.), habría llegado al lugar junto a otros tres individuos aún no identificados.

El modus operandi que heló la sangre

Los sospechosos se movilizaban en un Renault Kwid de color claro, sin patente y con vidrios polarizados. Al descender, portaban armas de fuego y vestían uniformes policiales o prendas similares.

En la entrada de la casa interceptaron a la propietaria, quien se encontraba con dos amigas. Mediante amenazas de muerte, las obligaron a ingresar al interior de la vivienda, donde también se hallaban tres menores de edad.

Dentro del domicilio, los asaltantes redujeron a todas las víctimas. Las apuntaron con las armas y comenzaron a exigir dinero al grito de “¡Dame la plata!”.

La amenaza final y la huida

Ante la respuesta de que no había efectivo en el lugar, los agresores se apoderaron de varios teléfonos celulares pertenecientes a las personas que estaban en la casa. Antes de escapar, lanzaron una última y escalofriante advertencia a sus víctimas: “Si se levantan del piso las vamos a cagar a tiros”.

Acto seguido, se dieron a la fuga en el mismo vehículo en el que habían llegado. Por estos hechos, la Fiscalía imputó al efectivo policial por el delito de robo triplemente agravado en calidad de coautor.

La decisión judicial

El Ministerio Público Fiscal solicitó la prisión preventiva del acusado para garantizar el avance de la investigación. El juez interviniente avaló el planteo, declaró legal la detención y dispuso la medida de coerción por un plazo de tres meses.

De esta manera, el efectivo permanecerá tras las rejas mientras continúan las medidas investigativas en la causa. El caso expone una grave situación en la que un agente del estado es señalado como partícipe de un hecho delictivo que sembró el terror en una familia tucumana.

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