Un participante de Gran Hermano rompió en llanto al recordar la muerte de su hija: “Me lo sacaron de las manos”
En la intimidad de Gran Hermano, un participante dejó al descubierto una herida que nunca cerró. ¿Qué fue lo que el médico le entregó en una servilleta manchada y por qué decidieron no seguir con la demanda? El desgarrador relato que conmovió a todos.
Una cena en la casa de Gran Hermano Generación Dorada se transformó en uno de los momentos más crudos del reality cuando Martín Rodríguez compartió la tragedia que marcó su vida. El preparador físico de Canning reveló la pérdida de su hija a punto de nacer y apuntó contra una presunta negligencia médica que lo dejó destrozado. En una charla íntima con Andrea del Boca, el participante no pudo contener la emoción al relatar los detalles de aquel día.
Rodríguez había mencionado previamente, ante todos los participantes, los golpes que le dio la vida. “Tuve la muerte de mi hija, enfermedades, pero bueno, es resiliencia”, dijo el hombre, quien también superó un cáncer y se consagró campeón de crossfit. Sin embargo, fue en la privacidad con la actriz donde se animó a profundizar en el doloroso episodio.
¿Qué pasó en la clínica?
El competidor explicó que su hija padecía colestasis intrauterina. Según su relato, el médico a cargo decidió no medicar a la madre porque consideró que era “joven”. “Un hijo de remil…, me lo sacaron de las manos. Me dio la historia clínica de mi hija en una servilleta manchada con café”, expresó Martín, visiblemente conmovido ante el silencio atento de Del Boca.
Reconstruyó el dramático momento del parto, describiendo que llegó a la clínica con su pareja, ambos primerizos y con la bebé a término. Un monitoreo reveló la ausencia de latido. “Después de una intravaginal llamaron a este…, yo quería saber qué hacer si mi hija no tenía vida. Vino el médico y me dijo ‘no lo puedo entender’. Si él no podía, menos yo”, recordó.
En medio de la conmoción, el profesional intentó convencerlos. “Me chamuyó y mi pareja estaba ida del dolor por haber estado con trabajo de parto toda la noche, yo sentí incluso que ella se me estaba yendo”, confesó Rodríguez, mostrando la desesperación de aquel instante.
La decisión de no demandar
El participante contó que el médico los convenció de donar el cuerpo de la bebé a la escuela de medicina para una necropsia, con el argumento de que eso ayudaría a que no le pasara lo mismo a otras personas. Finalmente, realizaron el procedimiento en otro lugar y comenzaron los trámites para una demanda.
Sin embargo, tras reflexionar, la pareja decidió no continuar con el proceso legal. “Cuando llegó el momento, nos dimos cuenta de que solo íbamos a ganar plata y que íbamos a pasar por un montón de cosas que quizás nos harían mal”, relató Martín sobre esa difícil determinación.
La relación no sobrevivió al dolor compartido. Después de 17 años de matrimonio, la pareja se separó un tiempo después de la pérdida. Rodríguez cerró su testimonio con un mensaje de paz: “Hoy por suerte ella es una mujer feliz y yo también”. La casa de Gran Hermano quedó en un silencio absoluto, conmovida por la crudeza y la vulnerabilidad mostrada en pantalla.
También puede interesarle