Un niño platense con una mente brillante y la batalla contra un sistema que no lo entiende

La increíble mente de un niño de La Plata que desconcertó a sus maestros y terminó enfrentándose al sistema educativo en los tribunales. Su lucha familiar dio origen a un proyecto de ley único, pero hay algo que lo mantiene detenido. ¿Logrará cambiar las reglas para todos?

Por infotucuman · 16/03/2026 · min de lectura
Un niño platense con una mente brillante y la batalla contra un sistema que no lo entiende

La historia de Benjamín Equiza, un niño de La Plata con Altas Capacidades Intelectuales, se convirtió en un caso testigo que llegó a los tribunales y derivó en un proyecto de ley que busca cambiar la educación para chicos como él. Su lucha, marcada por obstáculos burocráticos y un sistema educativo que no supo cómo contenerlo, expone la cruda realidad de una minoría cuyas necesidades pedagógicas suelen quedar en el olvido.

Con solo 11 años y cursando segundo año del secundario en una institución privada, Benjamín posee un razonamiento y una capacidad de abstracción que lo distinguen desde muy pequeño. Su madre, María Soledad Heit, recuerda que a los seis meses ya balbuceaba palabras y al año y medio decidió dejar los pañales. “Mi marido me cargaba diciéndome que ‘nunca tuvimos un bebé’”, contó.

¿Cuándo comenzaron los problemas?

Los primeros roces con el sistema ocurrieron en sala de 3. Mientras sus compañeros aún no hablaban con fluidez, Benjamín ya leía y cuestionaba lo que escuchaba. En una ocasión, corrigió a su maestra durante la lectura de un cuento: “Seño, no le mientas a los chicos. Los lobos no hablan”. Este desfasaje entre su desarrollo intelectual y el emocional le provocó episodios de vómitos cíclicos, una somatización del estrés que sufría por no encajar.

Un diagnóstico profesional confirmó que Benjamín tenía Altas Capacidades Intelectuales, una condición que, según se presume, afecta a alrededor del 15% de la población mundial, siendo solo un 2% considerado con superdotación. El 25 de junio se conmemora en Argentina el Día de las Altas Capacidades.

Un camino lleno de trabas administrativas

Con el informe médico en mano, sus padres solicitaron que adelantara de grado en 2019. Sin embargo, se toparon con una normativa de la Provincia de Buenos Aires que lo prohibía por su edad cronológica. “Benjamín estuvo unos días en sala de 4, otros en sala de 5. Fue manoseado por el sistema educativo”, relató Soledad. La institución, sin aval de Inspección, estaba en un limbo.

Tras una larga espera, obtuvo el permiso para comenzar primer grado, pero la pandemia lo confinó a la virtualidad después de solo dos días de clases presenciales. Ante la evidencia de que los contenidos no desafiaban su intelecto, sus padres y una psicopedagoga determinaron que, a sus 6 años, debía cursar tercer grado. Para ello, tuvo que rendir y aprobar con 10 un examen especial que acreditara los conocimientos de primero y segundo grado, ya que la figura de “alumno libre” no existía en la provincia.

La pelea judicial que hizo historia

El avance fue efímero. En junio de 2021, la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense no reconoció la validez nacional de su certificado y ordenó que retrocediera a segundo grado. La familia presentó entonces una medida cautelar y una denuncia ante el INADI por discriminación. “No aceptan a una persona que procesa la información de manera diferente”, afirmó su madre.

El caso llegó al Juzgado de Garantías N°2, a cargo del juez Federico Atencio, quien inicialmente desconocía la temática. Tras interiorizarse, falló a favor de Benjamín, revalidó su certificado y ordenó la creación de un proyecto pedagógico individual para él, aunque su implementación fue irregular.

Un proyecto de ley que duerme en un cajón

El fallo sentó un precedente y motivó la creación del proyecto de “Ley Benjamín”, presentado en 2024 por el entonces diputado Claudio Frangul. La iniciativa buscaba garantizar el acceso educativo a niños y adolescentes con Altas Capacidades. Fue aprobada por el entonces director general de Cultura y Educación, Alberto Sileoni, y derivada a la Comisión de Educación.

Sin embargo, el proyecto quedó estancado. Con la salida de Sileoni en diciembre de 2025 y Frangul de su banca, la propuesta perdió impulso. “Al día de hoy los chicos siguen igual que hace diez años”, lamentó Soledad Heit.

La pérdida y la promesa de seguir adelante

Mientras libraban esta batalla, la familia enfrentó una tragedia personal: Andrés Equiza, padre de Benjamín, falleció en mayo del año pasado tras luchar contra un cáncer de esófago. En sus últimas horas, Benjamín le hizo una promesa: “Papá, ya está. Hiciste mucho. Voy a ser exitoso como te lo prometí”.

Hoy, Soledad lleva adelante la distribuidora que fundó con su marido y mantiene viva la esperanza de que la ley que lleva el nombre de su hijo finalmente vea la luz, para que su lucha no haya sido en vano y marque el camino a otros niños cuyas mentes brillantes chocan contra un sistema rígido.

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