Un joven murió en la comisaría de San Pablo tras pedir ayuda: su padre denuncia abuso policial
Un joven de 29 años murió tras ingresar a la comisaría de San Pablo, Tucumán, para pedir ayuda. Su familia denuncia abuso policial y exige justicia. La comunidad marchó frente a la dependencia.
La familia de Alejandro Exequiel Romano, de 29 años, exige una investigación profunda tras su muerte en la comisaría de San Pablo, Tucumán. El joven ingresó caminando por un malestar y fue encontrado sin vida horas después. Su padre denuncia que fue víctima de abuso policial y que se intentó manipular el lugar del deceso, lo que generó una marcha de vecinos pidiendo justicia.
Los hechos ocurrieron el sábado 20 de diciembre. Alejandro Exequiel Romano se habría sentido mal y decidió acercarse a la dependencia policial de San Pablo para solicitar asistencia. Testigos del barrio aseguran que el joven ingresó por sus propios medios a la comisaría.
En lugar de recibir la ayuda médica que buscaba, según la denuncia familiar, habría sido reducido, esposado y dejado en el fondo del lugar. La familia no tuvo noticias de él durante horas, lo que desencadenó una búsqueda desesperada.
La búsqueda y el hallazgo trágico
Fue un vecino quien les advirtió que Alejandro podría estar en el hospital. Al llegar al centro de salud, los familiares se encontraron con un escenario alarmante: el lugar se encontraba vallado y custodiado por efectivos policiales.
Minutos después, un policía confirmó el fallecimiento del joven. Gerónimo Romano, padre de la víctima, sostiene que su hijo llegó al hospital sin vida y que registros médicos indicarían que llevaba más de una hora fallecido al momento del traslado.
El padre realizó una grave acusación: afirmó que se intentó asentar que la muerte ocurrió dentro del hospital, pero los médicos se habrían negado a firmar esa versión. “Intentaron que firmen que había fallecido en el hospital, cosa que los médicos no aceptaron”, declaró.
Un reclamo familiar y comunitario
La familia insiste en que Alejandro no tenía antecedentes penales ni conflictos con la ley. Por el contrario, era conocido en la comisaría porque realizaba trabajos de electricidad en el lugar, lo que agrega más interrogantes al caso.
Este martes 30 de diciembre, a las 20 horas, familiares, amigos y vecinos realizaron una marcha pacífica frente a la comisaría de San Pablo. La concentración tuvo como objetivo principal exigir justicia y una investigación transparente sobre los hechos.
El caso quedó en manos de la Unidad Fiscal de Homicidios Dolosos de la Segunda Circunscripción Judicial. La familia espera que la Justicia determine con claridad las causas de la muerte y las responsabilidades de lo sucedido dentro de la dependencia policial.
La muerte de Alejandro Romano pone nuevamente bajo la lupa los procedimientos de las fuerzas de seguridad en la provincia y el trato hacia ciudadanos que buscan asistencia. La comunidad de San Pablo y localidades aledañas sigue atenta al desarrollo de las investigaciones.
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