Un hombre con tobillera electrónica y un pasado violento: la clave para resolver un crimen que conmocionó a Isidro Casanova
Un custodio fue ejecutado durante un asalto en Isidro Casanova, pero la Justicia ya tiene pistas sólidas. ¿Cómo un hombre con tobillera electrónica y un pasado de tiroteos pudo estar involucrado? Los detalles que conectan un crimen reciente con un antecedente violento.
La Justicia identificó al principal sospechoso por el asesinato de un custodio durante un violento asalto en Isidro Casanova, revelando un peligroso prontuario y un polémico beneficio penitenciario. El martes, cerca de las 12 del mediodía, Mauro Fabián Molina (42) llegó a la avícola “Don Torres”, ubicada en el cruce de la ruta 3 y la calle Settino. Estaba de franco de servicio, vestido de civil, realizando trabajos adicionales como custodio para Servicios JGV S.A.S., mientras trasladaba la recaudación de varios locales.
Manejaba una camioneta Volkswagen Amarok blanca, una unidad blindada. Los delincuentes, que se movilizaban en otra Amarok gris robada en Escobar, fueron específicamente hacia él. Esperaron el momento exacto en que Molina abrió la puerta del vehículo blindado para abordarlo. No le dieron tiempo a nada: lo ejecutaron a sangre fría con dos disparos en el pecho.
Los ladrones escaparon con el dinero y le robaron su arma reglamentaria. Molina fue trasladado de urgencia al hospital Paroissien, pero no sobrevivió.
¿Quién es el principal sospechoso?
La investigación judicial apunta a un hombre identificado como Aquino, quien arrastra un peligroso prontuario. Estaba condenado a 14 años de prisión por un hecho anterior, pero gozaba de un polémico beneficio: cumplía su pena con arresto domiciliario y monitoreo de tobillera electrónica. Según la investigación, habría incumplido esta medida y estaría involucrado en el crimen de Molina.
Además, se detuvo a una mujer por su presunta participación en el hecho, aunque los detalles específicos de su rol no se han revelado completamente.
¿Qué antecedente clave llevó a su identificación?
El 23 de agosto de 2021, Aquino ya se había tiroteado con la Policía en El Palomar. En esa oportunidad, iba en un Volkswagen Vento sin patente junto a Alfredo Aníbal Albornoz, otro delincuente que se había fugado de un penal meses antes.
En ese enfrentamiento, Aquino resultó herido en la pierna derecha y fue detenido con una pistola Bersa calibre 40 con la numeración limada. Se le imputó el delito de “homicidio calificado en grado de tentativa” por balear a una agente de la Policía Federal que terminó hospitalizada.
Este antecedente previo fue crucial para identificarlo en el reciente crimen. El asalto ocurrió en una de las zonas más transitadas de Casanova, y en las cámaras de seguridad quedó registrado un hombre con una dificultad para caminar en su pierna izquierda, una herida de aquel tiroteo, que coincide exactamente con las características físicas del prófugo.
¿Qué reveló la investigación familiar?
Su propia madre, hoy detenida por encubrimiento, admitió que su hijo se había “retirado del domicilio” el día del crimen, dejando la tobillera electrónica en la casa. Esta declaración fortalece la hipótesis de que Aquino habría violado su arresto domiciliario para participar en el asalto.
Los investigadores continúan recabando pruebas y testimonios para esclarecer todos los detalles del operativo y la posible participación de más individuos. La comunidad de Isidro Casanova sigue conmocionada por la violencia del hecho, que ocurrió en plena luz del día en un área concurrida.
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