Un fiscal desconfiado pisó el acelerador y lo que descubrió sacudió los cimientos del poder
¿Hasta dónde llegó un fiscal para destapar una red de lavado que involucra a los dueños del fútbol argentino? Los detalles de una investigación que encontró depósitos millonarios y conexiones inesperadas en los pasillos del poder.
Un fiscal federal de Santiago del Estero, conocido por su perfil precavido y desconfiado, pidió la detención de los dos dueños de la AFA por lavado de dinero, revelando evidencias multimillonarias que involucran a empresas fantasma y depósitos sospechosos. El requerimiento generó un terremoto en las estructuras políticas y judiciales de la provincia, donde la hegemonía del senador Gerardo Zamora domina todos los vértices del estado.
Pedro Simón, el fiscal en cuestión, cumplió 61 años el miércoles, pero su atención estaba puesta en una decisión crucial de su carrera. Lejos de festejar, avanzó con una investigación que sus colegas habían evitado durante casi una década, centrada en Claudio Tapia y Pablo Toviggino, las figuras que manejan el fútbol argentino.
¿Qué evidencias logró descubrir el fiscal?
Simón sorprendió al encontrar depósitos de plazos fijos multimillonarios vinculados a empresas de Toviggino en el banco Coinag de Rosario, Santa Fe, que opera como una cooperativa. A través de unas 12 sociedades anónimas, incluyendo Maltes, Servicio Líndor y Servicios Neurus, estas empresas facturaron hasta $10.000 millones a la AFA.
Los pagos se realizaron con transferencias que terminaron en el banco manejado por Hernán Sefusatti, nieto del fundador. Los certificados de depósitos muestran montos como $3.000 millones, $1.184 millones y $221 millones a nombre de la novia de Toviggino, María Florencia Sartirana, y su testaferro Mauro Paz.

Plazos Fijos en pesos: Algunos de los más de 15 depósitos que la novia de Pablo Toviggino, María Florencia Sartirana, tiene en el banco/cooperativa Coinag, de Rosario. Los montos: $3.000 millones, $1.184 millones y $221 millones.
¿Cómo se relaciona esto con el poder en Santiago del Estero?
El pedido de detención es difícil de explicar debido a la amistad y posibles sociedades entre el senador Gerardo Zamora y Toviggino. Zamora, quien domina el Ejecutivo, Legislativo y Judicial provincial desde 2003, no está nombrado en la causa, pero nadie duda de que hubo conversaciones cruzadas.
En los pasillos de la Gobernación, algunos especulan que Zamora no pudo detener el avance del fiscal, mientras otros hablan de un “control de daños” para unificar varias causas de lavado en la provincia. Simón, quien fue diputado provincial en la lista de Pepe Figueroa, tejió una relación con Zamora que lo llevó a ser Fiscal Federal en 2007.
¿Qué obstáculos enfrenta la investigación?
Simón tiene un zapato de plomo: el juez federal Sebastián Argibay, quien comparte la instrucción de la causa. En un hecho que refleja lo pequeño de Santiago, Argibay le vendió una finca a Toviggino escriturada en $20 millones, aunque su valor real es de $200 millones, operación realizada a través de su hija “Pipi”.
Además, Argibay logró un crédito hipotecario para primera vivienda de la gobernación de Zamora para su otro hijo, lo que añade capas de complejidad a un caso que ya tiene cifras astronómicas y vínculos poderosos en el centro de la tormenta.
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