Un fallo de la Corte Suprema podría liberar a la mujer condenada por el crimen del juez Aráoz
La Corte Suprema ordenó recalificar la condena de Ema Gómez, detenida por el crimen del juez Aráoz. ¿Podría recuperar la libertad tras más de una década presa? Los detalles de una decisión que reabre el caso más polémico de Tucumán.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó recalificar como homicidio simple la condena perpetua de Ema Hortencia Gómez, quien lleva más de una década detenida por el asesinato del juez Héctor Agustín Aráoz. La decisión abre la puerta a que recupere la libertad en los próximos meses, en un caso que conmocionó a Tucumán y estuvo marcado por hipótesis cruzadas y demoras judiciales.
¿Qué pasó el 26 de noviembre de 2004?
Ese día, Aráoz se convirtió en el primer y único magistrado asesinado en la historia de la provincia. El crimen ocurrió en su vivienda, donde recibió diez disparos. Según la investigación del fallecido fiscal Guillermo Herrera, Gómez mantenía una relación sentimental con el juez y, a la vez, era pareja de Héctor Darío Pérez. La mujer habría llamado a Pérez tras una discusión, y él habría ejecutado el ataque. Sin embargo, los peritajes determinaron que Aráoz murió desangrado.
Minutos después llegaron al lugar el policía Andrés Fabersani, el comisario Rodolfo Domínguez y el sumariante Rubén Albornoz. La Fiscalía sospechó que estos efectivos pudieron haber alterado pruebas o encubierto a los responsables.
Las tres hipótesis del caso
Durante la instrucción surgieron tres teorías principales. La primera, impulsada por Herrera, apuntó a un crimen pasional cometido por Gómez y Pérez, con un posterior encubrimiento policial. La segunda, sostenida por la familia de Aráoz, indicó que el juez investigaba una presunta mafia policial vinculada a la venta de drogas en el Instituto Roca, donde Gómez había trabajado. La tercera, planteada por Pérez y Fabersani, sostuvo que el juez organizó un asado con funcionarios judiciales y, tras consumir alcohol y drogas, Gómez lo asesinó por una supuesta infidelidad.
El juicio recién se realizó en abril de 2011. Los jueces Pedro Roldán Vázquez, Carlos Norry y Emilio Páez de la Torre condenaron a Pérez a 18 años como autor del crimen y a Gómez a 15 años como partícipe secundaria. Fabersani recibió cinco años por encubrimiento, mientras que Domínguez y Albornoz fueron absueltos.
La apelación y la fuga de Pérez
La fiscal de Cámara Juana Prieto de Sólimo y el abogado querellante Dante Ibáñez apelaron al considerar que hubo alevosía. En 2013, la Corte Suprema de Tucumán ordenó una nueva sentencia, y en 2015 se dictó prisión perpetua para Gómez y Pérez. Sin embargo, Pérez no se presentó a la lectura de la condena porque había escapado. Permaneció prófugo más de diez años hasta ser recapturado en 2023.
En 2017, el defensor oficial Guillermo González presentó una queja ante la Corte Suprema nacional cuestionando la legalidad de la segunda condena contra Gómez. Nueve años después, los ministros Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti hicieron lugar al planteo y ordenaron recalificar el hecho como homicidio simple.
¿Qué pasa ahora?
La resolución obliga a un tribunal del viejo sistema a fijar una nueva pena, que podría oscilar entre ocho y 25 años de prisión. Fuentes judiciales explicaron que si se impone una condena de 15 años, Gómez ya la tendría cumplida y debería recuperar la libertad de inmediato. “Hay que realizar correctamente los cómputos, pero aun cuando no hubiera agotado toda la condena, tendría gran parte cumplida y podría acceder rápidamente a la libertad”, señalaron.
La situación de Pérez podría seguir el mismo camino, aunque el tiempo que estuvo prófugo impediría que alcance el beneficio de inmediato. Sus defensores ya habían solicitado la prescripción de la acción penal. Mientras tanto, el abogado González iniciará gestiones para solicitar la excarcelación de Gómez hasta que la nueva sentencia quede firme, en un expediente que, a más de 20 años del crimen, sigue generando controversias.
También puede interesarle