Un diputado aliado de Milei aparece en el centro de una polémica por un crédito millonario
Un diputado clave del oficialismo confirmó un crédito hipotecario por cientos de millones. ¿Cómo accedieron él y otros aliados a estos préstamos en medio de la controversia política? Los detalles que generan sospechas.
Mariano Campero, diputado nacional tucumano alineado con Javier Milei, confirmó haber accedido a un crédito hipotecario UVA por $275 millones en mayo de 2025 para comprar su primera vivienda familiar en Yerba Buena. La deuda, actualizada, asciende hoy a $322 millones. Su nombre encabeza una lista de legisladores y funcionarios oficialistas que recibieron préstamos del Banco Nación, desatando un escándalo político por posibles privilegios.
En su defensa, Campero sostuvo que no recibió ningún trato preferencial y afirmó que se trata de una línea a la que puede acceder “cualquier argentino que califique”. Remarcó que tomó la deuda para darle “una casa a su familia” y negó que el préstamo tuviera relación con discusiones parlamentarias o beneficios por su cercanía al oficialismo.
¿Quiénes más figuran en la lista?
Detrás de Campero, entre los diputados nacionales libertarios o aliados de Milei mencionados, aparecen Santiago Santurio, con un préstamo entre $303 y $340 millones; Alejandro Bongiovanni, con $255 millones tras su pase desde el PRO al bloque libertario; Lorena Villaverde, con unos $227 millones; María Frías, con un monto equivalente a cerca de US$145.000 al momento de la adjudicación; y Alejandro Carrancio, también con una cifra cercana a los US$145.000.
El caso de Bongiovanni agregó más ruido porque el crédito fue otorgado en enero de 2026, apenas un mes después de confirmar su incorporación a La Libertad Avanza en Diputados. Este cruce entre alineamiento político y acceso a créditos millonarios alimenta la controversia.
Funcionarios con montos aún más altos
La lista no se limita a legisladores. Entre funcionarios y dirigentes del oficialismo que accedieron a créditos hipotecarios del Banco Nación figuran Felipe Núñez, director del BICE y asesor de Luis Caputo; Federico Furiase, secretario de Finanzas; Juan Pedro Inchauspe, miembro del directorio del Banco Central; Emiliano Mongilardi, director de YPF; y Juan Pablo Carreira, conocido en redes como “Juan Doe”.
Entre ellos se registran algunos de los montos más altos: Inchauspe figura con alrededor de $510 millones; Núñez, con cifras entre $373 y $475 millones; Furiase, con $367 millones; Mongilardi, con poco más de $300 millones; y Carreira, con $112 millones. Se trata de operaciones de enorme volumen otorgadas por el principal banco público del país.
¿Qué dijo Campero en su defensa?
El diputado tucumano fue uno de los pocos que salió a responder en primera persona. En un mensaje en redes, insistió en que el crédito hipotecario “no es un privilegio político”, sino una deuda que se paga a 20 o 30 años y exige un gran esfuerzo. Según él, confundir un crédito con un beneficio es desinformar o no entender el sistema financiero.
Además, explicó que el trámite no se resuelve de un día para otro, sino que comienza meses antes con presentación de documentación, tasación del inmueble, evaluación crediticia y aprobación bancaria. Con esto, buscó desactivar sospechas sobre una sincronía entre el préstamo y su posicionamiento político.
El corazón del escándalo
La discusión pública no gira solo sobre la legalidad de los créditos, sino sobre quiénes accedieron, en qué contexto político y si existió igualdad real de condiciones para el resto de los argentinos. Varios beneficiados son funcionarios, legisladores o dirigentes muy cercanos al poder, y los montos son lo suficientemente altos como para encender alarmas.
Desde el Banco Nación, la respuesta oficial fue que no hubo excepciones y que los préstamos se otorgaron mediante un procedimiento homogéneo, con evaluación de ingresos, scoring y posibilidad de codeudores. Aun así, la oposición reclama que se informe si hubo controles específicos, conflictos de interés o algún tipo de trato preferencial hacia personas políticamente expuestas.
En medio de este escenario, Campero quedó como uno de los nombres más visibles del caso, no solo por el monto, sino por representar una figura particular del nuevo tablero político: un diputado alineado con Milei, funcional al oficialismo, que ahora aparece beneficiado por un préstamo millonario del banco estatal. Para el mileísmo, es un crédito más dentro del sistema; para la oposición, huele a privilegio de poder.
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