Un dato que preocupa: más de 500 sucursales bancarias cerraron en Argentina en los últimos cinco años
¿Todavía necesitas ir al banco? Un dato oficial revela que más de 500 sucursales cerraron en cinco años, pero la mayoría de los argentinos sigue yendo. Descubrí por qué y cómo está cambiando la forma de manejar tu dinero.
La transformación digital y los cambios en los hábitos de los usuarios están reconfigurando el mapa bancario argentino. Según datos oficiales del Banco Central, en los últimos cinco años se cerraron más de 500 sucursales convencionales en todo el país. Este fenómeno impacta directamente en la atención presencial y obliga a preguntarse cómo se están adaptando los tucumanos a esta nueva realidad.
El último dato disponible del BCRA, correspondiente a octubre del año pasado, indica que en la Argentina funcionan 4.088 sucursales bancarias convencionales. La cifra marca una reducción significativa si se la compara con la de cinco años atrás, cuando el país contaba con 4.598 filiales.
Esto implica que, en ese período, 510 sucursales cerraron sus puertas definitivamente. La tendencia es clara y refleja una estrategia de los bancos para optimizar costos y adaptarse a la creciente migración de operaciones hacia los canales digitales.
¿Los usuarios todavía van al banco?
Frente a este cierre masivo de locales, surge la pregunta sobre la necesidad real de la atención presencial. Un relevamiento de la consultora D’Alessio IROL, basado en los datos del BCRA, arrojó resultados reveladores.
El estudio registró que un 63% de los consultados fue a una sucursal bancaria en los últimos 3 meses. Esto significa que dos de cada tres usuarios aún encuentran motivos para realizar una visita presencial, ya sea por consultas, problemas o trámites específicos.
Sin embargo, un 25% de los encuestados aseguró que su último trámite presencial en un banco fue hace más de 6 meses. Este dato muestra un segmento importante que está migrando hacia otras formas de relacionarse con su entidad financiera.
¿Para qué van los argentinos a la sucursal?
La encuesta también detalló los motivos principales que llevan a la gente a desplazarse hasta un banco. Un 35% de los consultados dijo ir para hacer consultas, mientras que un 33% lo hace para resolver problemas con sus tarjetas.
Un 14% asiste a las sucursales para realizar pagos y un 12% para hacer reclamos. En contraste, apenas un 2% declaró haber ido para abrir una cuenta y solo un 4% para solicitar un préstamo.
Solamente un 1% de los encuestados aseguró no haber ido nunca a una sucursal y manejarse de manera enteramente virtual, lo que indica que la banca física, aunque en retroceso, aún no ha desaparecido.
Los bancos han desarrollado otras opciones para mantener el contacto con los clientes, como los “minibancos” dentro de empresas o las sucursales móviles que se instalan en lugares turísticos durante la temporada de verano. Sin embargo, la atención presencial tradicional ya no es lo que era.
Este proceso de transformación, acelerado por la tecnología y los cambios de hábito, plantea nuevos desafíos para la inclusión financiera y el acceso a servicios bancarios, especialmente en zonas del interior del país donde la conectividad puede ser un obstáculo.
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