Un año sin títulos para Boca y River: el Atlético Tucumán fue uno de sus verdugos
Boca y River cerraron el 2025 sin títulos, algo que no ocurría desde 2013. En su año de fracasos, Atlético Tucumán fue clave al eliminar a Boca de la Copa Argentina. Análisis completo del peor año para los gigantes.
El 2025 será recordado como un año de fracaso para los dos gigantes del fútbol argentino. Por primera vez desde 2013, ni River Plate ni Boca Juniors consiguieron levantar un trofeo, y en su camino de decepciones, un equipo tucumano les propinó un duro golpe. Mientras el debate sobre cuál tuvo peor desempeño divide a la hinchada, los números y las eliminaciones tempranas pintan un panorama desolador para ambos.
La ilusión continental se desvanece rápido
Boca Juniors vio frustradas sus aspiraciones en la Copa Libertadores de manera temprana y dolorosa. En febrero, el equipo xeneize fue eliminado en fase de grupos por Alianza Lima de Perú, cayendo como local en un partido clave. Esa derrota marcó el tono de su año y lo condenó a competir únicamente en los torneos locales, el Apertura y el Clausura.
Sin embargo, incluso en el ámbito doméstico, las alegrías fueron escasas. El equipo no pudo coronarse en ninguno de los dos campeonatos y sufrió otra eliminación humillante en la Copa Argentina, donde Atlético Tucumán lo dejó fuera en los dieciseisavos de final. Para colmo, la Bombonera perdió su aura de fortaleza en partidos decisivos ante Independiente y Racing.
River: una inversión millonaria sin retorno
Por el lado del Millonario, la historia fue de una inversión descomunal que no rindió frutos. El club gastó más de 60 millones de dólares en refuerzos, pero el equipo dirigido por Marcelo Gallardo nunca encontró su identidad. Aunque llegó más lejos que Boca en la Libertadores, cayó en cuartos de final ante Palmeiras y también fue eliminado en semifinales de la Copa Argentina por Independiente Rivadavia.
El año de River estuvo marcado por una profunda crisis en el tramo final, con 9 derrotas en los últimos 13 partidos. Este colapso lo dejó fuera de la clasificación directa a la Libertadores 2026, teniendo que conformarse con la Copa Sudamericana. Gallardo utilizó a 45 futbolistas a lo largo de la temporada, en una clara muestra de la falta de un equipo consolidado.
Un balance numérico poco alentador
En el plano estadístico, Boca jugó 44 partidos, con 22 victorias, 11 empates y 11 derrotas, logrando el 58.33% de los puntos en juego. River, por su parte, disputó 54 encuentros, con 22 triunfos, 21 igualdades y 11 caídas, lo que se traduce en un 53.70% de efectividad. Aunque Boca tuvo un mejor rendimiento porcentual, ninguno de los dos pudo traducir esos números en un título concreto.
El fracaso fue compartido también en el Mundial de Clubes, donde ambos equipos argentinos no lograron superar la primera fase. Boca dejó una imagen preocupante al no poder vencer al amateur Auckland City, mientras que River desaprovechó una situación favorable para clasificar.
Inestabilidad y cambios constantes
La dirigencia de ambos clubes tampoco encontró soluciones. Boca tuvo cuatro entrenadores en el año, incluyendo el interinato de Mariano Herrón y el triste episodio del fallecimiento de Miguel Ángel Russo. Fernando Gago comenzó el año pero fue despedido, y Claudio Úbeda lo cerró.
En River, la gestión de Jorge Brito culminó con más pena que gloria. El equipo no cumplió ningún objetivo deportivo y sufrió la venta de una de sus mayores joyas, Franco Mastantuono, al Real Madrid por 45 millones de euros. Para los hinchas de San Miguel de Tucumán, el dato saliente es que, en medio de este panorama gris para los grandes, el Decano supo ser un obstáculo insalvable para uno de ellos.
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