Un accidente en Yerba Buena destapó una red de drogas sintéticas: ahora un imputado cantó todo
Un choque en Yerba Buena llevó a la Justicia hasta un departamento con cientos de pastillas de éxtasis y otras drogas. Ahora, un detenido que pidió colaborar aportó información que podría cambiar el rumbo de la causa. ¿Qué reveló?
Lo que empezó como un choque de tránsito en la avenida Aconquija terminó destapando una trama de narcotráfico que tiene a la Justicia tucumana en alerta. Un imputado arrepentido aportó datos clave que ya complican a otro sospechoso.
El 10 de abril, Enrique Sánchez Loria, de 36 años, chocó en Yerba Buena. Cuando la policía lo asistió, encontraron en su mochila cinco tubos con una sustancia que luego se confirmó como droga sintética. Ese hallazgo fortuito encendió las alarmas.
La investigación, liderada por el fiscal José Sanjuán Quiroz, avanzó rápido. Con nuevos indicios, allanaron un departamento en calle Jujuy al 200. Allí secuestraron alrededor de 500 pastillas de éxtasis, más de 200 gramos de tusi, ketamina líquida, troqueles de LSD y cocaína.
¿Quién es el arrepentido?
En ese procedimiento detuvieron a un hombre identificado como N.A., que al principio dijo ser solo un consumidor. Pero las pruebas lo vinculaban con la venta de drogas. Entonces, a través de su defensor Maximiliano Movsovich, pidió acogerse al régimen de colaboración para mejorar su situación procesal.
Declaró ante el fiscal y aportó información de interés, aunque el contenido se mantiene bajo secreto de sumario. Este martes se realizó una audiencia reservada para formalizar el acuerdo, con la auxiliar fiscal Elina González. El juez Guido Buldurini lo aprobó sin objeciones y extendió la prisión domiciliaria del colaborador hasta el 29 de julio.
¿Qué dijo el arrepentido sobre Sánchez Loria?
Fuentes del caso indicaron que la declaración del colaborador complicó la situación de Sánchez Loria. Su abogado, Jorge Montalván Rentería, ya anticipó que insistirá con los cuestionamientos que planteó desde el inicio: la legalidad del procedimiento policial.
La defensa sostiene que Sánchez Loria nunca perdió el conocimiento tras el accidente y que los policías revisaron su mochila sin orden judicial ni justificación legal, violando garantías constitucionales. Si se declara nulo ese procedimiento, caería todo lo actuado después.
La causa, que arrancó con un choque, ahora busca desentrañar una presunta estructura de tráfico de drogas sintéticas en la provincia. El arrepentido podría ser la llave para llegar a los eslabones más altos.
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