Ucrania golpea el corazón energético ruso en el mar Caspio con drones
Ucrania atacó con drones un buque patrullero ruso y una plataforma petrolera de Lukoil en el mar Caspio, buscando afectar los ingresos que financian la guerra. En respuesta, Rusia bombardeó Odesa, dejando al menos 8 muertos.
Las Fuerzas de Operaciones Especiales de Ucrania ejecutaron un ataque de precisión contra un buque militar ruso y una plataforma petrolera clave, una acción que impacta en la economía que financia la guerra y resalta la sofisticación del conflicto a nivel global. Aunque el frente está lejos, la volatilidad energética mundial derivada de estos hechos tiene repercusiones económicas indirectas para todos, incluida Tucumán.
El ataque se produjo en la noche del jueves al viernes en el mar Caspio. El objetivo principal fue un moderno buque patrullero ruso de segundo rango del proyecto 22460, conocido como ‘Ojotnik’. Este tipo de embarcación está diseñado para la protección de fronteras marítimas, patrullaje y control en aguas costeras.
Según un comunicado oficial publicado en Facebook, “el objetivo fue alcanzado con éxito por varios drones de las Fuerzas de Operaciones Especiales”. El buque se encontraba patrullando cerca de una infraestructura crítica de extracción de hidrocarburos.
Golpe a una fuente clave de financiación de la guerra
Los drones ucranianos también alcanzaron la plataforma de extracción de petróleo y gas en el yacimiento de Filanovski. Esta instalación es propiedad de la empresa rusa Lukoil y se estima que sus reservas iniciales son de aproximadamente 129 millones de toneladas de petróleo y 30.000 millones de metros cúbicos de gas.
El Estado Mayor ucraniano justificó el ataque señalando que “la plataforma se encarga de la extracción de petróleo y gas, cuya exportación llena las arcas de Rusia y financia la guerra”. Además, la plataforma participa en el abastecimiento logístico de las fuerzas armadas rusas. Las autoridades ucranianas evalúan aún la magnitud de los daños y si la instalación podrá seguir operando.
Destrucción de un sistema de radar en Crimea
En una acción paralela reportada este sábado, las fuerzas ucranias informaron de la destrucción de un sistema de radar RSP-6M2 en la zona de Krasnosilsk, en la península de Crimea. Este sistema, anexionado por Rusia en 2014, está diseñado para regular el tráfico aéreo y garantizar la precisión en los aterrizajes con mala visibilidad.
El objetivo declarado de esta operación fue “reducir las capacidades ofensivas del enemigo”, afectando su control del espacio aéreo en una región estratégica.
Respuesta rusa con un ataque mortal en Odesa
Mientras se conocían estos detalles, el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania informó de un mortífero ataque ruso en la región de Odesa. El ataque con misiles, ocurrido en la noche del viernes al sábado contra una infraestructura portuaria, dejó al menos ocho personas muertas y otras 27 heridas.
“Algunas de las víctimas se encontraban en un autobús que quedó en el epicentro del ataque”, detalló el comunicado oficial en Telegram. En el lugar también se incendiaron camiones y resultaron dañados turismos. Oleg Kíper, jefe de la administración militar de Odesa, cifró provisionalmente los fallecidos en siete y los heridos en 25. Los equipos de rescate y médicos continúan trabajando en la zona.
La escalada de acciones de largo alcance, como el ataque en el mar Caspio a más de 1.000 km de Ucrania, y los combates frontales, evidencian una guerra que se expande en sus métodos y geografía, con un alto costo humano inmediato.
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