Trump lanza una bomba retórica: ¿Negociación secreta o trampa para invadir Irán?

Donald Trump afirma tener negociaciones secretas con Irán, pero Teherán lo niega. ¿Es una estrategia real para la paz o una trampa para ganar tiempo y lanzar una invasión? Los detalles de la jugada que tiene en vilo a la cúpula iraní.

Por infotucuman · 24/03/2026 · min de lectura
Trump lanza una bomba retórica: ¿Negociación secreta o trampa para invadir Irán?

El presidente estadounidense asegura tener diálogos con un alto funcionario iraní, una afirmación que niega Teherán y que, según analistas, podría ser una poderosa arma psicológica para sembrar desconfianza en la cúpula de la Revolución Islámica. En medio de una tregua de cinco días y mientras miles de infantes de marina se dirigen a Medio Oriente, la ambigüedad de Donald Trump genera más preguntas que respuestas sobre el futuro de este conflicto.

Desde la Casa Blanca, Trump declaró este martes que están “negociando en este momento” y que Irán aceptó no desarrollar armas nucleares, además de entregar un “regalo muy grande” relacionado con petróleo y gas. Estas declaraciones, recibidas con escepticismo y negación por parte de las autoridades iraníes, han creado un terremoto político dentro del liderazgo de Teherán.

¿Una estrategia para dividir al régimen?

Medios como Irán Internacional, que transmite desde Londres, analizan que el impacto real de las palabras de Trump no depende de su veracidad. “Sea cierta o no, la declaración de Trump (…) ya está teniendo un impacto: alimenta la desconfianza dentro del liderazgo de Teherán”, escribieron. La táctica, según este análisis, es utilizar la ambigüedad como un arma política y psicológica, haciendo que cada figura de poder en Irán se pregunte quién está hablando a sus espaldas con Washington.

El contexto actual es de extrema tensión y clandestinidad para los funcionarios iraníes, muchos de los cuales viven escondidos por temor a ser eliminados, como ocurrió con el anterior guía supremo, Alí Jamenei. En este escenario, la simple sugerencia de contactos secretos puede ser profundamente desestabilizadora.

¿Diálogo real o tiempo para preparar una invasión?

Los analistas internacionales consultados ofrecen lecturas contradictorias, reflejando la propia imprevisibilidad de Trump. Para Federico Gaón, especialista en Medio Oriente, es difícil saber la verdad. “Trump se caracteriza por ser errático e imprevisible. Por un lado, bien podría estar buscando una salida elegante de la guerra”, explicó a TN. Sin embargo, Gaón no descarta otra posibilidad: “Podría estar comprando tiempo para recalibrar y quizás autorizar un desembarco de tropas en la isla Kharg”.

La isla Kharg es el principal centro de exportación de petróleo de Irán y está ubicada en el estratégico estrecho de Ormuz, cuya navegación Teherán ha bloqueado. Reabrir este paso es un objetivo clave para Estados Unidos. El despliegue militar estadounidense se intensifica: un contingente de 4500 infantes de marina, con apoyo aéreo y blindado, se dirige a la región, y Fox News reportó que también se enviaría a la 82ª División Aerotransportada.

¿Con quién podría estar hablando Washington?

Si existen conversaciones, la gran incógnita es la identidad del interlocutor iraní. Fuentes citadas por medios como Axios y Politico mencionan a tres figuras que podrían estar en la corta lista de “potables” para Washington, además de una institución clave:

Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento, exgeneral de la Guardia Revolucionaria y cercano al nuevo guía supremo. Aunque lo consideran una figura civil de alto peso, él mismo negó tajantemente cualquier negociación.

Abbas Araghchi, el canciller, visto como un negociador experimentado y leal al régimen, aunque se duda que tenga poder suficiente para cerrar un acuerdo por sí solo.

Masoud Pezeshkian, el presidente del país, cuyo perfil es más reformista pero cuyo poder está supeditado al líder supremo.

La pieza más crucial, sin embargo, sería el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Este brazo armado, con inmenso poder político y económico, es considerado por la inteligencia estadounidense como un actor sin cuyo visto bueno ningún acuerdo es posible. La pregunta que flota en el aire es si verían a un negociador como un estadista o como un traidor.

Un funcionario estadounidense dibujó para Politico el objetivo final: encontrar una figura similar a Delcy Rodríguez en Venezuela, alguien con quien trabajar para obtener un “buen trato” sobre el petróleo. Mientras tanto, la estrategia de ambigüedad sigue su curso, dejando a Teherán sumida en la duda y la sospecha interna, y al mundo preguntándose cuál será el próximo movimiento de Trump.

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