Tras ocho meses de parálisis, la emblemática fábrica de cosechadoras vuelve a producir: los trabajadores dieron el visto bueno

¿Volverá a rugir la fábrica de cosechadoras más emblemática del país? Los trabajadores aprobaron un plan para reactivar la planta tras ocho meses de parálisis. Los detalles de la propuesta que promete un despegue inminente.

Por infotucuman · 05/07/2026 · min de lectura
Tras ocho meses de parálisis, la emblemática fábrica de cosechadoras vuelve a producir: los trabajadores dieron el visto bueno

Vassalli Fabril, la histórica metalmecánica de Firmat, Santa Fe, se prepara para reencender sus motores después de un largo letargo. En asamblea, el 90% de los operarios aprobó un plan de emergencia que arranca con jornadas de cuatro horas y metas concretas para generar ingresos.

Ocho meses de persianas bajas y producción nula. Ese fue el panorama que enfrentaron los trabajadores de Vassalli, que durante ese período asistían a los galpones pero no había actividad fabril, apenas ventas esporádicas de repuestos. La propuesta que destrabó el conflicto llegó de la mano de Roberto Chinelli, un histórico ejecutivo con larga trayectoria en la firma.

Chinelli, quien ya había ocupado la gerencia general durante la gestión del empresario entrerriano Eduardo Marsó, fue designado por el grupo inversor que aún es dueño de la compañía y que negocia el traspaso. Su conocimiento profundo de la planta fue clave para presentar un esquema que los operarios avalaron de manera contundente.

¿Cuál es la prioridad?

El plan establece metas comerciales inmediatas. La tarea número uno es terminar y entregar una cosechadora nueva que quedó inconclusa en la administración anterior. La nueva conducción ya contactó a los clientes para regularizar las operaciones pendientes. Además, deberán concretar la venta de una unidad usada que está en stock dentro de los galpones.

El objetivo de estas ventas es obtener liquidez urgente para atender la situación del personal. Con ese dinero, cada operario recibirá alrededor de $1.125.000 a fines de este mes, a cuenta de la abultada deuda salarial que la empresa arrastra desde hace un año. Ese monto se descontará de la deuda acumulada desde 2025.

Para destrabar el acuerdo y aliviar los bolsillos en el arranque de la transición, Chinelli entregó un adelanto de $100 mil en efectivo a cada trabajador. Mientras los operarios deliberaban, el Ministerio de Trabajo provincial y el gremio ASIMRA abrieron una mesa de diálogo en Rosario para contener al personal fuera de convenio y los supervisores.

El misterio de los nuevos dueños

En el plano corporativo, la actual conducción —aún en manos de la familia Marsó— confirmó que el traspaso accionario entró en su etapa final y se firmará entre el 24 y el 31 de julio. Una vez sellado el acuerdo, se aceptarán las renuncias de las autoridades vigentes y el nuevo directorio asumirá el control formal.

La operación se cerrará por el valor simbólico de un dólar, pero el nuevo grupo deberá asumir los pesados pasivos comerciales, bancarios y laborales que asfixiaron a la empresa, incluyendo deudas con proveedores que cortaron el envío de insumos y componentes retenidos en la Aduana.

Sin embargo, la identidad de los compradores se mantiene bajo un estricto hermetismo. La UOM advirtió que desconoce quiénes ponen el capital.

El desafío de la nueva gestión será demostrar espaldas financieras para competir en un mercado nacional dominado en dos tercios por gigantes internacionales como John Deere, CNH, AGCO y Claas, que corren con ventajas de escala global y financiamiento.

Con todo, Vassalli buscará hacer valer el peso de su marca, fundada en 1949 por Roque Vassalli, para volver a ser protagonista del campo argentino.

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