Tras la caída de “El Mencho”, la mujer que podría tomar el mando del poderoso cartel mexicano
Liberada por “buena conducta” tras años entre rejas, la esposa del capo más buscado de México ahora mira hacia la cúpula del cartel. Conocida como “La Jefa” y dueña de los secretos financieros de la organización, su nombre resuena con fuerza en medio del vacío de poder. ¿Está preparada para heredar un imperio construido con sangre y dinero?
La muerte del temido capo Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, sacudió los cimientos del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y dejó un vacío de poder que todos observan con atención. En medio de la ola de violencia que estremece a México, emerge con fuerza el nombre de Rosalinda González Valencia, su esposa, conocida dentro de la organización como “La Jefa”. Recientemente liberada de prisión, su figura se perfila como la posible heredera de un imperio criminal que dejó al menos 14 muertos y 45 detenidos en las últimas horas.
¿Quién es la mujer detrás del capo?
Rosalinda González Valencia nació en 1963 en la pequeña comunidad de El Naranjo, en el municipio michoacano de Aguililla. Su vida siempre estuvo ligada al mundo del narcotráfico, ya que varios de sus hermanos son cabecillas del grupo “Los Cuinis”, el brazo financiero y lavador de dinero del CJNG con operaciones en América Latina y Europa.
Conoció a Oseguera Cervantes en California, Estados Unidos, y se casó con él en la década de los 90. Juntos tuvieron tres hijos: Jessica Johana, Rubén (“El Menchito”) y Laisha Michelle Oseguera González. Su hijo Rubén cumple cadena perpetua en Estados Unidos por delitos vinculados al narcotráfico.
Dentro de la estructura criminal, Rosalinda no fue solo la compañera del líder. Investigaciones judiciales y policiales la señalan como una pieza clave en la administración y el manejo de los vastos recursos económicos del cartel, un rol que le valió el alias de “La Jefa” entre los miembros de la organización.
Un historial de detenciones y una liberación clave
Su primer arresto ocurrió en mayo de 2018 en Zapopan, Jalisco. Las autoridades la acusaron de ser la presunta administradora de los fondos del CJNG, aunque finalmente un juez solo la procesó por lavado de dinero y dictó prisión preventiva. Recuperó la libertad poco después al pagar una fianza de 1.5 millones de pesos.
En 2021, fue arrestada nuevamente en Zapopan en un operativo conjunto del Ejército mexicano, la Fiscalía General de la República (FGR) y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Fue trasladada al Centro Federal de Reinserción Social Número 16 Femenil en Coatlán del Río, Morelos.
En 2023, la Justicia la condenó a 5 años de prisión por operaciones con recursos de procedencia ilícita. Sin embargo, en enero de 2025 su defensa solicitó la libertad anticipada argumentando que ya había cumplido el 60% de la condena. El 29 de enero, la jueza federal Perla Fabiola Ayala ordenó su liberación inmediata “por buena conducta”, tras casi cuatro años de reclusión.
Un imperio en disputa
La desaparición de “El Mencho” genera incertidumbre sobre el futuro del CJNG, uno de los cárteles más poderosos y violentos de México. En este escenario de reacomodo interno, el nombre de Rosalinda González Valencia cobra un peso inusitado. Su conocimiento profundo de las finanzas y la operación del grupo, sumado a sus lazos familiares con “Los Cuinis”, la posicionan como una figura con los atributos necesarios para aspirar a la conducción.
Mientras los analistas y las fuerzas de seguridad especulan sobre la sucesión, la violencia se intensifica en al menos nueve estados de México. Bloqueos de carreteras, incendios de vehículos y enfrentamientos armados son la respuesta inmediata del cartel a la muerte de su fundador, dejando una estela de caos y sangre que evidencia la fragilidad de la paz en varias regiones del país. El mundo observa si “La Jefa” está lista para tomar las riendas.
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