Tras el revés judicial, la CGT afila las uñas: ¿viene una semana de protestas escalonadas?

La CGT ya no confía en la vía judicial y prepara un nuevo plan de lucha. ¿Lograrán los gremios sostener la presión sin un paro general?

Por infotucuman · 15/06/2026 · min de lectura

La Confederación General del Trabajo (CGT) se prepara para dar un nuevo paso en su enfrentamiento con el Gobierno de Javier Milei. Después de que la estrategia judicial para frenar la reforma laboral perdiera fuerza y de haber llevado sus reclamos hasta la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la central obrera pone en marcha dos semanas de reuniones clave para definir los próximos pasos.

Entre las opciones que se barajan en la conducción sindical, una de las que más terreno ganó en los últimos días es la de implementar una semana de protestas escalonadas. ¿De qué se trata? De un esquema en el que distintos gremios tomarían medidas de fuerza de forma alternada, manteniendo la presión sobre el Gobierno sin necesidad de convocar de inmediato a un nuevo paro general.

Reuniones clave a la vista

Según pudo saber TN, la CGT iniciará este miércoles una ronda de encuentros con confederaciones sindicales de la industria, el transporte, los puertos, los medios de comunicación y la alimentación. Allí comenzará el análisis político y jurídico de la reglamentación de la reforma laboral y de las posibles respuestas.

La semana próxima, la discusión llegará al Consejo Directivo, que será el encargado de definir los pasos a seguir. La conducción que encabezan Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello considera que el debate todavía permanece abierto.

La presentación realizada ante la OIT también formará parte de ese análisis. En la central obrera sostienen que el paso por Suiza fortaleció sus cuestionamientos sobre el impacto de las nuevas normas laborales y creen que ahora deben resolver cómo trasladar esa discusión al plano local. “En Ginebra logramos que la OIT nos reconozca los problemas que hay con las leyes laborales en el país y ahora va a haber que analizar cómo seguimos”, indicaron a este medio.

Diferencias internas y obstáculos

La discusión sobre las medidas de fuerza volvió a exponer diferencias tácticas dentro de la CGT. El ala más dura, integrada entre otros por la UOM, La Fraternidad y el sindicato de Gastronómicos, impulsa un paro general de 36 horas. Sin embargo, dentro de la conducción cegetista consideran que el contexto actual no favorece una medida de esa magnitud y que su impacto podría verse limitado.

La alternativa de las protestas escalonadas, inspirada en las movilizaciones contra la reforma jubilatoria de Emmanuel Macron en Francia, también enfrenta obstáculos. Al tratarse de conflictos sectoriales, el Gobierno podría recurrir a la conciliación obligatoria y suspender temporalmente las medidas. Además, la reglamentación de la reforma laboral amplió las actividades consideradas esenciales o de importancia trascendental, lo que obliga a numerosos sindicatos a garantizar una parte significativa de los servicios aun durante una protesta.

La batalla judicial, por otro carril

En paralelo, la pelea en los tribunales seguirá abierta. Según anticiparon desde la central obrera, los próximos planteos no serán impulsados institucionalmente por la CGT sino por cada gremio en forma individual. “Contra el decreto va a haber muchas cautelares pedidas individualmente por los distintos sindicatos”, explicaron.

Mientras tanto, este martes habrá una señal pública de uno de los sectores más críticos del Gobierno. Pablo Moyano encabezará una conferencia de prensa junto a Julio Sosa, presidente de la Sección Ferroviaria Global de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) e integrante de la conducción de La Fraternidad. La actividad se realizará desde las 9.30 en la sede ubicada sobre Hipólito Yrigoyen al 1900 y tendrá como eje la situación laboral y sindical en la Argentina.

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