Tras dos décadas de silencio, una mujer rompe su mutismo y revela detalles que nadie conocía

¿Qué la llevó a romper un silencio de casi 20 años? En una entrevista exclusiva, revela detalles íntimos de un caso que marcó su vida y por el que pagó con más de una década tras las rejas.

Por infotucuman · 18/04/2026 · min de lectura
Tras dos décadas de silencio, una mujer rompe su mutismo y revela detalles que nadie conocía

Después de 20 años, Romina Tejerina decidió romper su silencio y dar una entrevista exclusiva, revelando detalles íntimos de un caso que conmocionó a la Argentina y por el que estuvo presa más de una década. La mujer, hoy de 42 años, asegura que fue víctima de una violación y que la Justicia le dio la espalda, mientras que su agresor quedó libre.

“Hoy me siento madura, preparada para poder responder y mirar a la cara, porque sigo creyendo en mi inocencia y en que fui yo la víctima”, afirmó Tejerina en una videollamada con Clarín. No hablaba con la prensa desde 2005, pero confesó que se hartó de estar en silencio y de encerrarse.

¿Qué ocurrió aquella noche en San Pedro?

Según su relato, la noche del 1 de agosto de 2002, durante la celebración del día de la Pachamama en San Pedro, Jujuy, ella iba a buscar a su hermana Mirta a un baile cuando fue interceptada por Eduardo “Pocho” Vargas. Tejerina tenía 19 años y cursaba el último año del secundario; Vargas era un vecino que la doblaba en edad. “Me arrastró hasta un descampado y me violó”, sostuvo.

La mujer mantuvo el embarazo en secreto, “toda fajada”, y solo su hermana lo sabía. El 23 de febrero de 2003, en el baño de una casa familiar de San Pedro, dio a luz a una bebé sietemesina. “Lo que pasó fue algo producto del momento, de la locura por ver la cara de mi abusador en esa bebé. Yo no planifiqué nada, fui puro impulso, tuve un lapsus”, recordó.

Enceguecida, según sus palabras, mató a la recién nacida de varias puñaladas. En el hospital donde fue atendida, la llamaron Milagros Socorro. Eduardo Vargas estuvo detenido solo tres semanas y luego fue liberado por falta de pruebas. “Nunca voy a entender la decisión de la Justicia, a mí me ignoró completamente y a esta persona le permitió seguir su vida como si nada”, expresó con un gesto de rechazo.

Una condena que cambió su vida

En 2005, Romina Tejerina fue condenada a 14 años de prisión por homicidio agravado por el vínculo. Recuperó la libertad el 24 de junio de 2012, el día de su cumpleaños número 29. “La Justicia fue injusta conmigo, no me escuchó, me sacó más de diez años de vida. Estuve encerrada, fue un infierno”, justificó.

Actualmente, Tejerina vive en San Salvador de Jujuy, en el barrio docente, a unos cuarenta minutos del centro. Viaja todos los días en colectivo a las siete de la mañana para llevar a su hijo Tiago, de 8 años, al colegio, y luego continúa a su trabajo administrativo en el área de Turismo de la Municipalidad.

Vivo con mi hijo Tiago (8), en un dos ambientes que alquilo, pero la plata no me alcanza, cuenta Romina Tejerina.

“Vivo con mi hijo Tiago (8), en un dos ambientes que alquilo, pero la plata no me alcanza”, cuenta Romina Tejerina.

¿Cómo es su vida hoy?

La mujer atraviesa un momento familiar y personal difícil. Su madre está postrada y con demencia, y la cuida junto a sus hermanas Erica (45) y Mirta (65). Su padre murió de Covid durante la pandemia. El tema económico es su talón de Aquiles: tiene un sueldo de unos 500 mil pesos y paga un alquiler de 300 mil. “No hay mucho secreto para darse cuenta de que no tengo otros recursos”, admitió.

“A veces me ayuda mi hermana Erica, pero tampoco puede hacer magia. Yo quiero darle una vida un poco mejor a mi hijo, pero la realidad es que hoy no puedo comprarle ni un pantaloncito”, relató. Sin embargo, destacó que su hijo “es un sol y sólo me da amor y todos los días me dice cuánto me ama, lo cual no tiene precio”.

¿Qué planes tiene para el futuro?

Tejerina se muestra abierta a cualquier oferta de trabajo fuera de Jujuy, o a proyectos que cuenten su historia, como un libro, un documental o una película. Incluso mencionó la posibilidad de participar en un reality como Gran Hermano. “Quizás más por necesidad, lo sé”, sonrió algo avergonzada.

Respecto a su relación con Tiago, contó que le costó mucho volver a estar con un hombre después del abuso, del que nunca hizo una denuncia “porque estaba amenazada de muerte por el violador”. Pasados sus treinta años inició una relación que resultó en el embarazo de su hijo. “Hoy Tiago es lo mejor que me pasó en la vida”, afirmó.

¿Cómo recuerda sus años en prisión?

“Parece otra vida, parece que se tratara de otra chica, no de mí”, reflexionó. Describió su encierro como “vivir en la selva, rodeada de animales salvajes”, pero aseguró que pudo sobrevivir. Con el tiempo, el odio y la bronca iniciales fueron cediendo. “Ya pasé los cuarenta, crecí y me formé con esa desdicha”, sostuvo.

Consultada sobre cómo ve a aquella joven de 19 años, la definió como “una chica inocente, desprotegida, que la Justicia le dio la espalda y muy sola en medio de una sociedad cerrada como lo era San Pedro”. Reconoció que en esa época no tenía educación sexual ni conocía recursos como la pastilla del día después.

¿Y la canción de León Gieco?

El cantante León Gieco la homenajeó con la canción “Santa Tejerina”, incluida en el disco “Por favor, perdón y gracias” de 2005. “Lo conocí a León y le agradecí su apoyo incondicional, la canción y todo lo que hizo por mí. Creo que a partir de este tema tuve una real dimensión de lo que había generado mi caso”, comentó.

Aunque aún se siente observada y señalada, Tejerina aseguró haber aprendido a que todo le resbale. “Llevó mucho tiempo de trabajo interior y mental, pero finalmente pude construirme una coraza”, afirmó. Al finalizar la entrevista, recibió un mensaje de una de sus hermanas y se despidió para ir a cuidar a su madre, con una sonrisa y un gesto de alivio en el rostro.

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