Testigo clave revela el último destino de Paulina Lebbos en la noche de su desaparición

Una amiga declaró en el juicio y contó exactamente hacia dónde se dirigió Paulina Lebbos la madrugada en que desapareció. ¿Qué confesión sobre el pasado violento de la víctima sorprendió a la fiscalía?

Por infotucuman · 12/03/2026 · min de lectura
Testigo clave revela el último destino de Paulina Lebbos en la noche de su desaparición

Una declaración esperada por casi dos décadas arroja luz sobre las últimas horas de Paulina Lebbos. En el juicio por su crimen, una amiga detalló el momento exacto en que se separaron, descartando otros rumores y apuntando directamente a la vivienda de su entonces pareja, el principal acusado.

Virginia Mercado, amiga de la víctima, declaró este lunes ante el tribunal que juntas salieron de un boliche en la zona de El Abasto en la madrugada del 26 de febrero de 2006. Según su relato, tras compartir un viaje en un vehículo particular, Paulina la dejó en su departamento de calle La Rioja al 400 y continuó el trayecto.

¿Qué dijo la testigo sobre el destino final?

“Cuando me bajé escuché que ella le indicaba al conductor que iba a calle Estados Unidos al 1.200, donde vivía Soto. Esa fue la última vez que la vi”, afirmó Mercado durante su testimonio, realizado a través de la plataforma Zoom. Con esta precisión, la testigo descartó que, según su conocimiento, la estudiante de Ciencias de la Comunicación haya tomado otro rumbo.

La declaración de Mercado generaba gran expectativa, no solo por su contenido sino por su situación legal. Actualmente reside en Aguaray, Salta, y enfrenta un proceso por presunto encubrimiento relacionado con este caso. Hace menos de un mes, un intento de acuerdo abreviado con la fiscalía fue rechazado por falta de precisiones.

Un historial de violencia que sale a la luz

Más allá de la cronología de esa noche, Mercado aportó un dato que la fiscalía considera crucial. Recordó que meses antes, en abril de 2005, Paulina le había confesado episodios de violencia por parte de César Soto.

“Ella llegó a mi departamento y nos contó que Soto la había agarrado del cuello y que había logrado escapar”, declaró. La testigo describió un patrón de celos, amenazas y control, donde Soto incluso la vigilaba a través del teléfono. “Decía que las discusiones eran por celos y que él la amenazaba, que si la veía en la calle la iba a matar”, relató.

La amiga detalló que aquel sábado 25 de febrero de 2006 ambas habían rendido un examen y luego salieron a bailar. “Cuando salimos del boliche fuimos a la plazoleta de pasaje Gutiérrez y Alem. En ese momento quedamos las dos solas”, recordó. Fue allí donde se detuvo el vehículo en el que iniciaron el viaje que terminaría con su separación.

Las horas posteriores a la desaparición

Mercado relató que, tras llegar a su casa, se acostó a dormir. Recién alrededor de las 14 horas del domingo recibió un llamado de Rosa Lebbos, la madre de Paulina, preguntando por su hija. “Le dije que estaba en la casa de Soto. Ahí me comentaron que él los había llamado preguntando por Paulina”, recordó.

Inmediatamente, intentó comunicarse con el celular de su amiga, pero nunca obtuvo respuesta. Desde ese momento, no hubo más noticias de la joven hasta el 11 de marzo de 2006, cuando su cuerpo fue hallado al costado de la ruta 341, en la zona de Tapia.

A casi 18 años del hecho, el crimen de Paulina Lebbos continúa rodeado de interrogantes. El testimonio de Virginia Mercado se erige como una pieza fundamental para que el tribunal, integrado por los jueces Daniel Bejar, Pablo Cúneo y Walter Isla, intente reconstruir la verdad. El juicio oral, con César Soto y otros imputados en el banquillo, sigue su curso en busca de una condena.

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