Testigo clave en el juicio Cuadernos reveló cómo su ex la usó de testaferro y el insólito detalle del billete falso

Las confesiones de Hilda Horovitz expusieron detalles inéditos de la causa Cuadernos. ¿Qué dijo sobre los bolsos, el billete falso y la violencia que sufrió?

Por infotucuman · 28/05/2026 · min de lectura
Testigo clave en el juicio Cuadernos reveló cómo su ex la usó de testaferro y el insólito detalle del billete falso

La expareja del remisero Oscar Centeno, Hilda Horovitz, terminó este jueves su declaración en el juicio oral por la causa Cuadernos tras casi nueve horas de exposición repartidas en dos audiencias en los tribunales federales de Comodoro Py. Durante su testimonio volvió a apuntar contra el chofer del exfuncionario Roberto Baratta, aseguró que la utilizó “como testaferro” y respondió preguntas sobre sus contactos con otros protagonistas del expediente.

La mujer ya había declarado durante seis horas el martes pasado, jornada en la que se descompensó mientras escuchaba audios enviados a Baratta y a Miriam Quiroga, exintegrante del área de Ceremonial de la Casa Rosada durante el gobierno de Néstor Kirchner. Por esa razón, el Tribunal Oral Federal 7 resolvió continuar la audiencia este jueves.

En el inicio de su declaración, Horovitz había ratificado que Centeno puso bienes a su nombre y relató conversaciones vinculadas al trabajo que realizaba para Baratta. Según contó, en una oportunidad le explicó cómo acomodar dinero dentro de bolsos. Cuando le preguntaron cómo sabía eso el remisero, respondió: “Lo habrá visto”. También fueron exhibidos bolsos vacíos que, según declaró, Centeno llevaba a la vivienda que compartían en Olivos al regresar de sus jornadas laborales.

En la audiencia de este jueves, el tramo final del testimonio estuvo centrado en preguntas de los jueces del Tribunal Oral Federal 7. El magistrado Germán Castelli le consultó sobre el vínculo entre Centeno y Baratta y acerca de los contactos que ella había tenido con el exfuncionario. “Contacto nunca tuve. Si lo saludaba, lo saludaba a Centeno. Nosotros nos sentábamos en una mesa y ellos por otro lado. Era en el parque, al aire libre”, respondió Horovitz al recordar un bautismo al que asistieron en la casa de Baratta. Además, afirmó que consideraba que ambos eran “muy amigos”.

Luego intervino el juez Fernando Canero, quien le preguntó por las quejas que, según ella, Centeno hacía sobre las “migajas” que recibía de Baratta. La testigo sostuvo que esos comentarios aparecían cuando su entonces pareja “estaba picado” o llegaba “chinchudo” a la casa. Consultada sobre qué reclamaba concretamente Centeno y por qué entendía que debía recibir más dinero, respondió: “Eso pregúntele a Centeno”. Ante la insistencia del magistrado, agregó: “Decía que lo llevaba a las cuevas o a hacer cosas. A veces decía: ‘Y a mí viene y me tira migajas’”. Sin embargo, aclaró que nunca le explicó con precisión qué tareas realizaba para el exfuncionario.

Horovitz también justificó los pedidos de dinero que le hacía a Centeno y explicó que, tras la difusión pública del caso, había quedado sin trabajo. “Mi especialidad no es mentir. Acá sé que me estoy mandando al muere sola por decir la verdad. Yo sí le pedía dinero a él, es verdad, y como no me escuchaba no me quedaba más remedio que pedirle a Baratta que haga de intermediario. Cuando salió todo esto al aire me quedé sin trabajo. Pedí que me diera una mano hasta que consiga trabajo”, declaró.

En otro tramo de su exposición volvió a acusar al remisero de haberla utilizado como “testaferro” y recordó episodios de violencia. “Yo tenía que hacer algo, no lo iba a dejar a él arriba de los laureles con todo. Me usó como testaferro, hizo todo lo que hizo después de que me cagó a trompadas, me insultó y me agredió”, sostuvo. Además contó que en 2017 le había anticipado a Claudio Uberti, entonces su jefe en un ministerio, que pensaba denunciar a Centeno en Comodoro Py. Según relató, Uberti le respondió que se preparara para las consecuencias y poco después perdió su empleo. Uberti es actualmente uno de los arrepentidos de la causa.

“Yo doy la cara, no voy por atrás y te clavo un puñal. Doy la cara, pongo todo al frente. Acá estoy”, afirmó la mujer de 58 años mientras Centeno, presente en la sala, la observaba y tomaba notas.

Durante la audiencia también se reprodujeron audios y fotografías enviadas por Horovitz a Baratta. Entre las imágenes apareció un bolso con un billete de cien dólares que ella misma reconoció como falso y fotos de banditas elásticas. “Se las mandaba a Roberto Baratta”, dijo ante preguntas de la fiscal Fabiana León. También se exhibieron imágenes del frente del barrio privado donde vivía el ex funcionario. El abogado José Manuel Ubeira le preguntó por la fotografía del billete y la testigo respondió: “Era trucho. Había conseguido ese dólar trucho y se lo mandé a Baratta”.

Otro de los momentos de mayor tensión se produjo cuando las defensas hicieron escuchar distintos audios. “Estoy muy nerviosa”, advirtió antes de que se reprodujera un mensaje en el que se la escuchaba decir: “No va a quedar acá, va a seguir. Tengo nueve años para hacerlo mierda”. Horovitz reconoció el audio y confirmó que hablaba de Centeno, aunque dijo no recordar a quién se lo había enviado. También se reprodujeron mensajes dirigidos a Miriam Quiroga, en los que reclamaba la devolución de documentos vinculados a Centeno. “Tenían cosas de Centeno y eran míos, que yo le había sacado a Centeno. Nunca me los devolvieron”, declaró. Según relató, cuando Quiroga le comentó a Baratta que ella reclamaba esos papeles, el ex funcionario respondió:

En otra grabación, Horovitz le agradecía a Quiroga una salida con cena incluida: “Muy rico todo, muy lindo todo”. La testigo dijo no recordar ese encuentro en particular. En otro audio consultaba si podía reunirse con Baratta. “Yo siempre hablaba con Miriam y Miriam hablaba con Roberto”, explicó.

Quiroga, considerada una testigo importante dentro del juicio, presentó un certificado médico ante el Tribunal Oral Federal 7 para justificar su imposibilidad de asistir a declarar por razones de salud. Los jueces todavía no resolvieron el planteo.

El juicio oral por el caso Cuadernos comenzó el 6 de noviembre del año pasado de manera virtual y pasó a una modalidad semipresencial el 17 de marzo, cuando declaró la expresidenta Cristina Kirchner, acusada como presunta jefa de asociación ilícita y por cohecho. Hasta el momento ya fueron indagados los 86 acusados del proceso. Muchos de ellos, especialmente los imputados colaboradores, optaron por guardar silencio y hacer uso de su derecho a no declarar. Entre esos casos estuvieron el propio Centeno, el financista Ernesto Clarens y empresarios como Miguel Aznar, Patricio Gerbi, Gabriel Losi, Angelo Calcaterra y Aldo Roggio. Varias defensas cuestionaron esa situación y sostuvieron que no pudieron contrastar las confesiones que comprometieron a sus clientes.

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