Terremotos en Venezuela: la desesperada búsqueda de la familia del argentino preso que no puede comunicarse
¿Pudieron comunicarse con el argentino preso en Venezuela tras los terremotos? La familia revela la angustia que viven sin noticias oficiales.
Mientras Venezuela cuenta las víctimas de los dos terremotos que sacudieron el país, una familia argentina vive su propia pesadilla. Vanesa Giuliani, hermana de Germán Giuliani, el último argentino detenido en Venezuela, aseguró que no pudieron contactarlo tras los sismos y que no reciben información oficial desde hace más de un año.
Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron la noche del miércoles con epicentro cerca de la costa norte venezolana. Dejaron al menos 164 muertos y 971 heridos, además de derribar edificios y dañar infraestructuras clave como el Aeropuerto Internacional de Maiquetía.
“No nos dejaron llamarlo”
“No sabemos nada; no tenemos ninguna información oficial, solo lo que dicen algunos familiares, pero no nos han dejado llamar”, afirmó Vanesa Giuliani a TN. “Es desesperante. Estamos desamparados”, agregó.
La mujer contó que pasó la noche en vela esperando novedades: “No dormí en toda la noche a ver si me llegaba alguna noticia; sé que anoche estuvieron sin luz y que hubo cárceles afectadas en su estructura”.
Según la información que pudieron reunir, el penal donde está su hermano “aparentemente no sufrió” destrozos. Sin embargo, la falta de acceso a información impide confirmarlo. “Está en una zona aislada, se ve solo la fachada y no hay información de adentro”, explicó.
Un año de silencio y una comunicación vigilada
Vanesa también cuestionó la falta de asistencia consular desde la detención de Giuliani, ocurrida entre el 21 y el 23 de mayo de 2025. “Allá pusieron un teléfono del consulado, pero mi hermano está hace más de un año y no tuvo ni un apoyo consular. Nadie lo fue a ver cómo estaba de salud. Ni lo llamó”, afirmó.
El argentino solo puede comunicarse con su familia una vez cada quince días. “Cuando nos habla lo hace con un custodio armado enfrente. No puede hablar; tiene que decir que está bien”, aseguró.
Hasta este jueves por la mañana, no habían recibido ningún contacto oficial de Cancillería. “Yo hablé con mi cuñada recién y no tienen nada. Cancillería no llamó; les mandó un mensaje y no le contestaron. No tenemos nada oficial”, dijo.
La lucha legal y las acusaciones
La familia presentó hace poco más de dos meses una solicitud de medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), acompañada por el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD). Reclaman medidas urgentes para garantizar la vida e integridad física del abogado, así como información sobre su paradero, estado de salud y situación jurídica.
Según el escrito, Giuliani fue detenido por agentes de la Guardia Nacional Bolivariana mientras navegaba en aguas del estado Anzoátegui junto a tres ciudadanos venezolanos. Las autoridades lo vincularon con supuestos delitos de terrorismo y narcotráfico, acusaciones que su familia rechaza por considerarlas infundadas.
El documento denuncia comunicaciones “extremadamente restringidas”, sin acceso regular a asistencia consular ni defensa legal, y períodos prolongados de incomunicación. También malos tratos, incluidos golpes para forzar declaraciones, falta de alimentación adecuada y ausencia de atención médica.
Giuliani es actualmente el único ciudadano argentino detenido en Venezuela. Otros argentinos arrestados en los últimos dos años ya fueron liberados, como el gendarme Nahuel Gallo, que regresó a la Argentina a comienzos de marzo.
“¿Qué están esperando? ¿Que los sepulte una réplica?”
En medio de la incertidumbre, Vanesa Giuliani volvió a reclamar respuestas. “La injusticia de los secuestrados, porque no tienen proceso legal, se suma a la tragedia. ¿Qué están esperando? ¿Que se les caiga el penitenciario encima? ¿Que los sepulte una réplica? Es una doble tortura para nosotros”, concluyó.
También puede interesarle