“Soy gordo y la aplasté sin querer”: la insólita excusa de un hombre acusado de matar a su pareja durante un encuentro sexual
Un hombre acusado de matar a su pareja durante un encuentro sexual en Caleta Olivia dijo que la aplastó por su peso. La autopsia reveló nueve costillas fracturadas y lesiones incompatibles con un accidente.
Un hombre de 34 años quedó detenido en Caleta Olivia, Santa Cruz, acusado de asesinar a su pareja, Ada Barrozo Quilo, de 44 años, durante un encuentro sexual. La autopsia reveló que la mujer tenía nueve costillas fracturadas, ambos pulmones perforados y edemas internos, lesiones incompatibles con la versión del sospechoso, quien aseguró que la muerte fue accidental.
Sergio Navarro declaró ante la Justicia que mantenían relaciones sexuales cuando la situación se salió de control. En su primer testimonio, dijo que intentó reanimarla con maniobras de RCP, pero luego cambió su versión y afirmó que la muerte fue producto de haberla “aplastado” sin intención. “Soy gordo y la aplasté sin querer”, llegó a decir.
Las lesiones y las contradicciones
El hecho ocurrió la madrugada del 11 de marzo de 2026 en una vivienda de la calle Las Margaritas al 1500, en el barrio 132 Viviendas. Una pericia determinó que para provocar ese nivel de daño se requería una fuerza sostenida durante más de cinco minutos, lo que debilitó su coartada. Además, Navarro presentaba lesiones en sus manos compatibles con mordeduras, lo que refuerza la hipótesis de que Ada intentó defenderse.
La querella, representada por la abogada Pamela Pérez, sostiene que el acusado pudo haberle tapado la boca o ejercido presión que derivó en asfixia. Inicialmente, la causa fue caratulada como averiguación de causales de muerte y luego como homicidio culposo; tras nuevas pericias, se recaratuló como homicidio doloso doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.
Antecedentes de violencia de género
La muerte de Ada expuso un contexto previo de violencia. Testimonios de amigas y compañeros de trabajo acreditaron situaciones de violencia física, psicológica y económica. “Mirá el moretón que tenés ahí, Adita”, le dijo una compañera, a lo que ella respondió: “Vos no te metas”. La querella aseguró que su rendimiento laboral había caído y que en ocasiones faltaba al trabajo porque Navarro no le permitía asistir.
La relación, de cinco años, estaba atravesada por episodios de control. Se investiga si el acusado llegó a bloquearle la salida de la habitación colocando un ropero en la puerta. “Ella le tenía miedo”, detalló la abogada. Además, la escena del hecho presenta inconsistencias: Navarro, en lugar de llamar al 911, golpeó la pared para alertar a una vecina, quien fue la que dio aviso a emergencias. Cuando un testigo intentó ingresar, encontró la puerta cerrada y debió entrar por una ventana.
Exhumación y nuevas pericias
El miércoles pasado se realizó la exhumación del cuerpo de Ada para ampliar los estudios forenses. Los restos fueron trasladados a Río Gallegos, donde peritos buscarán precisar la mecánica exacta de la muerte. “Todavía no se sabe si la aplastó con una almohada”, señaló Pérez, quien agregó: “Tampoco todavía no sabemos si fueron consentidas o no las relaciones sexuales”.
Actualmente, Sergio Navarro permanece detenido en la seccional 4ª de Caleta Olivia, con la excarcelación denegada.
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