Somos parias: La explosiva denuncia de la industria tucumana que dejó al descubierto la grieta con el Gobierno

¿Qué llevó al máximo referente industrial de Tucumán a calificar al sector como “parias”? La explosiva denuncia que detalla la asfixia fiscal, el diálogo roto con el Gobierno nacional y el fantasma de la desocupación masiva que se cierne sobre el Norte.

Por infotucuman · 20/03/2026 · min de lectura
Somos parias: La explosiva denuncia de la industria tucumana que dejó al descubierto la grieta con el Gobierno

El presidente de la Unión Industrial de Tucumán, Jorge Rocchia Ferro, lanzó una crítica demoledora contra la política económica nacional, describiendo al sector productivo del norte como “kelpers” y “parias” en medio de una asfixia financiera y un diálogo inexistente con el Gobierno de Javier Milei. La tensión estalló durante la visita del Presidente al Foro Económico del NOA, donde enfrentó protestas callejeras y renovó sus diatribas contra lo que llamó “el chorro”, en un contexto donde los industriales denuncian un inminente colapso de la actividad.

Rocchia Ferro trazó un duro diagnóstico sobre el impacto de la recesión, alertando que las empresas locales quedaron en una posición de extrema vulnerabilidad frente a las decisiones de la Casa Rosada. Su declaración más contundente resonó con fuerza: “Somos kelpers, somos parias”, una frase que sintetiza la profunda desconexión y el malestar que recorre el Norte Grande.

¿Un diálogo que no existe?

La falta de canales de comunicación agravó el conflicto. Mientras el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguraba en foros internacionales que el modelo oficial “no es antiempresario” y hablaba de un diálogo fluido, la cúpula industrial tucumana desmintió esa cercanía de manera categórica. Al ser consultado sobre su vínculo con Caputo, Rocchia Ferro fue claro: “No me da bola”.

El dirigente reveló la urgencia del sector y solicitó públicamente una audiencia urgente con el funcionario nacional, poniendo en evidencia una brecha que parece insalvable entre el relato oficial y la realidad que viven las fábricas en la provincia.

La asfixia fiscal que multiplica los costos

El reclamo se sustenta en asimetrías estructurales que han encarecido la producción de manera insostenible. Uno de los ejes centrales es la presión impositiva desmedida sobre los servicios básicos. Rocchia Ferro detalló que la sumatoria de tributos nacionales, provinciales y municipales multiplica los costos operativos de manera desproporcionada.

Para ilustrar el impacto, precisó un ejemplo contundente: una factura de electricidad de dos millones de pesos “termina siendo $20 millones, por todos los cargos que tiene”. Esta carga se combina con el encarecimiento de los insumos energéticos y una infraestructura logística deficiente, con rutas inadecuadas y una red ferroviaria casi inexistente para el transporte de mercaderías.

Combustibles, biocombustibles y la amenaza de las importaciones

El empresario cuestionó además el esquema de precios de los combustibles y exigió un trato diferencial para compensar la falta de acceso a la red de gas natural en la región. “Nos debería costar lo mismo que el sur, USD 2,61”, reclamó, pidiendo equiparación.

La política en materia de biocombustibles, actividad vital para el norte, es otro foco de fricción. Rocchia Ferro exigió seguridad jurídica para las inversiones y un claro mensaje al Gobierno: “Usted tiene una ley de biocombustibles, cúmplala”.

En el plano comercial, la apertura indiscriminada de importaciones encendió todas las alarmas. El sector alerta sobre una competencia desleal frente a productos extranjeros, muchos subsidiados por sus Estados de origen, como China. Ante esto, el titular industrial reclamó la implementación de valores de referencia, revisión de certificados de origen y cupos específicos para resguardar a industrias clave como la textil.

Un futuro sombrío: cierres y desocupación masiva

El impacto de esta crisis proyecta un escenario social devastador a corto plazo. Rocchia Ferro recordó que la actividad azucarera genera empleo para más de 55.000 personas en el norte, y el sector del limón ocupa a otros 30.000 operarios. La amenaza sobre estos puestos de trabajo es real y palpable.

Para dimensionar la gravedad a nivel nacional, aportó un dato alarmante: “En el país han cerrado 26.000 empresas”. Frente a los constantes agravios del Poder Ejecutivo, que ha tildado a algunos empresarios de “prebendarios”, los industriales exigen respeto institucional y previsibilidad.

Como propuesta concreta para la llegada de capitales extranjeros, Rocchia Ferro reclamó condiciones estrictas, sugiriendo que el dinero permanezca inmovilizado por al menos 18 meses para evitar la especulación financiera, dado que “cuando se asustan se la llevan a toda”.

La rebelión industrial del Norte Grande, con Tucumán a la cabeza, ha expuesto una fractura profunda. Más allá de los foros y los discursos, la sensación de abandono y la falta de respuestas concretas pintan un panorama económico extremadamente complejo para la región, donde la frase “somos parias” resume un sentimiento de indignación que parece haber llegado a su punto límite.

También puede interesarle

Sociedad
Sociedad
Sociedad
Sociedad
Sociedad
Sociedad
Publicidad