¿Se viene un respiro? El Gobierno proyecta un dólar estable y revela el factor clave que lo sostiene
El Gobierno confía en que el dólar se mantendrá estable por debajo de los $1400. ¿Cuál es el factor del campo que está cambiando las reglas del juego y por qué la baja de la divisa no se traduce en alivio para el bolsillo? Los detalles que marcan el rumbo de la economía.
La Casa Rosada mira con optimismo el frente cambiario y proyecta que el dólar se mantendrá por debajo de los $1400 en los próximos meses. La clave de esta estabilidad, según las previsiones oficiales, estaría en un sector que está generando una inyección de divisas inesperada. Este panorama contrasta con la suba sostenida de un producto básico que sigue tensionando la inflación.
El viernes pasado, la divisa norteamericana volvió a caer y perforó por primera vez el piso de los $1400 desde mediados de octubre del año pasado, ubicándose en el orden de $1392. Este movimiento generó expectativas sobre una posible tendencia a la baja.
¿Por qué el dólar podría mantenerse estable?
Según fuentes oficiales, la estabilidad se sostendría porque en la primera parte del año el campo liquida una mayor cantidad de divisas que en el segundo período. Justamente es esta oferta de dólares la que mantiene la moneda estadounidense estable o a la baja, sumado a una caída en la demanda.
Los analistas señalan que pasó la incertidumbre política del año pasado, luego de la derrota inicial del oficialismo en las legislativas bonaerenses y la posterior victoria del Gobierno en las nacionales. Con este panorama, los grandes operadores pasan del dólar al peso, generan rendimientos con la tasa de interés y luego vuelven a volcarse a la divisa estadounidense.
Este ciclo hace que, al crecer la oferta de dólares, la moneda baje su precio, manteniéndose equilibrada o a la baja. Sin embargo, hay una advertencia importante: aunque el dólar caiga en su cotización, eso no se traduce automáticamente en una baja de los precios.
Esto se debe a que cuando los productos se fabricaron, la divisa estaba a un valor anterior al actual. Por lo tanto, una caída en la cotización del dólar no genera una baja inmediata en los precios al consumidor.
La paradoja de los alimentos: carne al alza, pero inflación que se desacelera
A pesar de la constante suba del precio de la carne, se observa una desaceleración en el costo general de los alimentos, según el Informe de Avance de la consultora LCG. En la tercera semana de febrero, los alimentos y bebidas tuvieron un alza del 0,5% semanal, mucho menor al 1% de la semana anterior.
Aunque no revirtieron la tendencia alcista de las últimas cuatro semanas, que tuvieron una suba acumulada de 3,4%, este número es menor al 4,7% que registró la categoría en enero, según el INDEC. La carne, sin embargo, se mantiene en una clara senda alcista.
De acuerdo a un informe de la misma consultora, en la segunda semana de febrero se encareció 2,3% semanal, y hace un año que sube de manera sostenida. Desde el sector aseguran que no es que la carne sea cara, y defienden los aumentos al plantear que se trata de una recomposición del precio, que argumentan estaba muy atrasado.
El último dato oficial de inflación del Instituto Nacional de Estadística y Censos fue el de enero, de 2,9%. El Gobierno aspira a que el próximo Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero sea menor a ese promedio, en un contexto donde la estabilidad cambiaria es una de las cartas bajo la manga.
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