Se sintió mal en altamar, pidió auxilio y murió tras 17 horas de agonía: investigan al capitán y a un médico

¿Por qué no lo evacuaron si pidió un helicóptero? Los detalles de la agonía de un marinero que murió tras 17 horas de sufrimiento y la investigación que apunta al capitán.

Por infotucuman · 14/05/2026 · min de lectura
Se sintió mal en altamar, pidió auxilio y murió tras 17 horas de agonía: investigan al capitán y a un médico

Un marinero de 37 años, Matías Vilchez, falleció el 25 de abril a bordo del buque pesquero Don Nicola tras sufrir fuertes dolores, vómitos con sangre y síntomas neurológicos. La Justicia Federal investiga si hubo abandono de persona seguido de muerte y puso bajo la lupa al capitán Diego Bosich y al médico de Prefectura Naval que atendió el caso por radio.

Según la denuncia de la familia, Vilchez pidió ayuda durante la madrugada sin recibir una respuesta adecuada. El fiscal federal Carlos Martínez ordenó peritajes y analiza la autopsia, que determinó que la causa del deceso fue un paro cardíaco provocado por un aneurisma en la arteria pulmonar.

¿Qué pasó durante la emergencia?

El Don Nicola zarpó del puerto de Mar del Plata el 18 de abril. Seis días después, cuando se encontraba a unas 27 millas náuticas de la costa, Vilchez comenzó a sentir fuertes dolores en el pecho. Solicitó asistencia al capitán y a la tripulación. Tras una consulta radial con el médico Alejandro Sergio Nardelli, de Prefectura Naval, se indicó un tratamiento inicial y el inmediato regreso a puerto ante la sospecha de un cuadro sincopal.

Sin embargo, el estado del marinero se agravó progresivamente. Presentó vómitos con sangre, diarrea con restos hemáticos, intenso dolor y síntomas neurológicos. El médico consideró luego ese cuadro como una hemorragia digestiva grave.

Los mensajes desesperados a su esposa

Durante ese tiempo, Vilchez mantuvo contacto con su esposa Romina Mangione (46) mediante mensajes y audios. “Me dijo: ‘Me agarró un preinfarto, avisale a mi mamá, vayan a Prefectura’. Después me mandó dos mensajes: ‘Me estoy muriendo, manden un helicóptero’”, contó Mangione.

La mujer salió hacia Prefectura junto a su suegra. “Yo estaba nerviosa, no me daban respuestas. A las cuatro de la tarde me dijeron que era un síncope”, recordó. Después intentó tranquilizar a su marido. “Le escribí: ‘Amor, quedate tranquilo, tené paz, mañana te espero en el muelle’. A las nueve de la noche me puso ‘ok’. Después, a la madrugada, vi los últimos mensajes: me decía que se le había dormido la pierna derecha”, relató la viuda.

¿Hubo abandono?

Pese a la gravedad del cuadro y a las indicaciones médicas de regresar a puerto, la familia sostiene que no se adoptaron medidas eficaces para asistirlo ni evacuarlo. También afirma que el marinero pasó gran parte de la noche solo, sin atención ni acompañamiento, y que habría recibido malos tratos y burlas por parte de integrantes de la tripulación.

Durante la madrugada del 25 de abril, Vilchez continuó empeorando y volvió a pedir ayuda. Finalmente, falleció a las 6 en su camarote. Para Leandro Laserna, abogado de la viuda, la muerte se produjo luego de “aproximadamente 17 horas de agonía y abandono”. El letrado sostiene que, si se hubiera cumplido la orden médica de regresar inmediatamente a puerto, habría existido una posibilidad concreta de asistencia y supervivencia. Según su cálculo, el retorno del barco habría demorado entre tres y cinco horas.

La autopsia y la investigación

La brecha entre el diagnóstico preliminar en altamar y la conclusión médico-legal es uno de los puntos centrales de la investigación. Mientras durante la emergencia se habló primero de un cuadro sincopal y luego de una hemorragia digestiva, la autopsia determinó que Vilchez murió por un paro cardíaco derivado de un aneurisma en la arteria pulmonar.

La familia también cuestiona que no se haya dispuesto una aeroevacuación. Mangione insiste en que su marido era una persona sana. “Tenía el corazón de un deportista. Caminábamos a todos lados. Hacía lucha, boxeo, siempre practicaba para ponerse en forma. Le paró el corazón porque lo explotaron físicamente”, afirmó.

Según la mujer, Vilchez ya venía manifestando dolores antes del desenlace. “Desde el jueves me decía que le dolía un hombro, que había pedido un relevo y no se lo dieron. Siguió trabajando. Después me dijo que le dolían los pulmones, que estaba cansado, agotado”, relató.

El regreso al puerto y la tensión

El buque llegó esa mañana al muelle Deyacobbi de Mar del Plata. Allí se vivieron momentos de tensión: familiares del marinero se enteraron en el lugar de que había fallecido y el capitán se atrincheró en el puente ante la reacción de los allegados. En el operativo intervinieron Prefectura, dirigentes del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y representantes de la agencia marítima Merlini, operadora del buque.

Matías Vilchez llevaba casi veinte años como marinero. Había realizado dos viajes como relevo en el Don Nicola, una embarcación en la que viajaban catorce tripulantes. En la jerga de a bordo trabajaba como “abarrote”: acomodaba cajones en la bodega, aunque también podía cumplir otras tareas, incluso como cocinero. Su vida estaba ligada al mar. Su padre de crianza, que lo había criado desde los dos años, es capitán retirado. Sus hermanos también están vinculados a la actividad. A Matías le decían “Oaki” o simplemente Vilchez.

La pareja llevaba siete años de relación y se había casado en diciembre de 2025. Vilchez tenía dos hijas, de 12 y 13 años, de un matrimonio anterior. Según su esposa, en junio iba a empezar a estudiar para ser capitán. “Me rompieron la vida. Era mi otra mitad. Teníamos planes, queríamos poner una rotisería. Yo lo único que pido es que esto se investigue y que haya médicos en los barcos”, dijo Mangione.

Por ahora, el expediente avanza sobre el presunto delito de abandono de persona seguido de muerte. Los investigadores deberán reconstruir la secuencia completa: los horarios de los síntomas, las comunicaciones radiales, las indicaciones médicas, la decisión de no evacuarlo, la velocidad de regreso del buque y las condiciones reales de asistencia a bordo.

El buque pesquero Don Nicola zarpó desde el puerto de Mar del Plata el 18 de abril pasado Romina y Matías se conocieron hace siete años por Facebook y se casaron a fines de 2025 “Me rompieron la vida. Era mi otra mitad”, dice Romina

También puede interesarle

Sociedad
Sociedad
Sociedad
Sociedad
Sociedad
Sociedad
Publicidad