San Miguel de Tucumán debate su futuro: ¿Cómo será la ciudad en 2050?
La capital tucumana comenzó a escribir las reglas que moldearán su rostro para los próximos 50 años. ¿Veredas más anchas, energías alternativas y una visión metropolitana? Los detalles del ambicioso plan que busca cambiar para siempre la forma de vivir en San Miguel.
La capital tucumana inició un histórico proceso para redactar las reglas que definirán su crecimiento y desarrollo para los próximos 50 años. Este jueves, el Concejo Deliberante fue escenario de la primera audiencia pública para la reforma del Código de Planeamiento Urbano, una normativa que no se actualiza de manera integral desde 1998. La intendenta Rossana Chahla y el presidente del cuerpo, Fernando Juri, encabezaron el encuentro que reunió a vecinos, universidades, colegios profesionales y organizaciones.
Durante la jornada, el Departamento Ejecutivo Municipal presentó un diagnóstico detallado sobre la situación actual del desarrollo urbano de San Miguel de Tucumán y su área metropolitana. El proyecto en discusión plantea una visión metropolitana, con énfasis en la descentralización, la sostenibilidad ambiental, la movilidad inteligente y una mejor conectividad.

Una normativa con 28 años de retraso
La intendenta Chahla fundamentó la urgencia de la reforma al recordar que el código vigente fue creado hace casi tres décadas. “Hace 28 años se creó el código vigente y hoy queremos un nuevo código que sea dinámico y que esté adecuado a las necesidades de la gente y de los vecinos”, afirmó la jefa comunal. El objetivo declarado es elaborar, a través de la consulta pública, una ley urbanística que regule la planificación de la ciudad por las próximas décadas.
Chahla destacó la amplia participación de distintos sectores en esta etapa inicial de diagnóstico. “Están representadas todas las instituciones, las universidades, las empresas y también los privados que invierten y generan trabajo”, señaló. Remarcó que este análisis previo es fundamental: “Si no conocemos bien el problema y no tenemos los datos, es imposible planificar”.
El desafío de una ciudad que crece
Uno de los ejes centrales será analizar el crecimiento demográfico y proyectar la infraestructura necesaria. La intendenta explicó que la planificación debe contemplar “el desarrollo de infraestructura, en los servicios, en la sustentabilidad, en los espacios verdes y en cómo y dónde se puede construir”. Un problema inmediato que se puso sobre la mesa fueron las recientes lluvias intensas, que evidenciaron falencias en el drenaje pluvial.
Al respecto, Chahla mencionó obras en ejecución, como los desagües en el barrio 360 Viviendas y en la zona de calle Wilde y barrio Margaritas, destinadas a mitigar futuras inundaciones. Sin embargo, la solución de fondo deberá quedar plasmada en la nueva normativa.

Una mirada que trasciende los límites municipales
Un concepto repetido por las autoridades fue la necesidad de una “visión metropolitana”. Chahla fue clara: “San Miguel de Tucumán es una ciudad metropolitana. No podemos hablar de planificación urbana sin pensar en el área metropolitana, en la movilidad, en la conectividad y en los problemas comunes con los municipios vecinos”.
Esta perspectiva implica un trabajo coordinado con las intendencias vecinas para abordar desafíos compartidos. El presidente del Concejo, Fernando Juri, coincidió: “No podemos pensar la ciudad de manera aislada. Tenemos un Gran San Miguel donde hay otras intendencias incorporadas y muchos aspectos en común que tenemos que resolver en conjunto”.
¿Un nuevo código para septiembre?
Respecto a los plazos, la intendenta expresó su deseo ambicioso de que el nuevo marco normativo esté listo para el aniversario de la ciudad. “Le pedí a los equipos que podamos llegar con el nuevo código para el cumpleaños de la ciudad, el 29 de septiembre”, planteó Chahla. No obstante, aclaró que lo primordial es la calidad del debate para “que este año tengamos el nuevo Código de Planeamiento”.
Fernando Juri, si bien compartió la expectativa de lograr la aprobación antes de fin de año, fue más cauto con los tiempos. “Va a haber mucho debate y seguramente posiciones encontradas… Por eso este proceso tendrá que llevar el tiempo que sea necesario”, señaló, priorizando que “salga el mejor código para la ciudad”.
Los cambios que podrían verse en la calle
El secretario de Obras Públicas, Luis Lobo Chaklián, dio algunas pistas sobre el impacto concreto que podría tener la nueva normativa en la fisonomía de la ciudad. “Los cambios se van a empezar a ver con fuerza en la construcción de edificios, cuando empiecen a adaptarse a las nuevas normas”, explicó.
Entre las posibles modificaciones, mencionó “veredas más anchas de lo que estábamos acostumbrados o la incorporación de energías alternativas en las construcciones”. El funcionario definió a la ciudad como “un sueño colectivo que podemos diseñar entre todos”, con el objetivo final de visualizar “un área metropolitana integrada, donde todos tengamos las mismas oportunidades para acceder a una mejor calidad de vida”.

El camino por delante: audiencias y mesas técnicas
El proceso está a cargo de una comisión especial del Concejo Deliberante, presidida por el concejal Facundo Vargas Aignasse e integrada por ediles de distintos bloques y funcionarios del Ejecutivo. Vargas Aignasse adelantó la metodología de trabajo: “La idea es que tengamos al menos dos audiencias por mes”.
Las instituciones participantes podrán presentar propuestas por escrito sobre los ejes temáticos, que luego serán analizadas en mesas técnicas. “De allí surgirán los proyectos”, explicó el edil, quien valoró esta “nueva dinámica de puertas abiertas” del Concejo. La intendenta Chahla convocó a los vecinos a seguir participando en las próximas audiencias públicas de esta primera etapa, recordando que más información estará disponible en el portal oficial de la ciudad.
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