Robo de moto en fiesta navideña de Famaillá reaviva polémica por “trapitos”
Un robo durante los festejos navideños en la plaza de Famaillá reavivó el debate por los “trapitos”. La moto sustraída expone el vacío legal y la inseguridad que enfrentan los tucumanos en eventos masivos.
La inseguridad opacó los festejos en la plaza San Martín de Famaillá, donde una moto fue robada el sábado por la noche. El hecho expuso nuevamente la falta de regulación sobre quienes cobran por cuidar vehículos en la vía pública, un problema que afecta a los tucumanos en eventos masivos. El damnificado perdió de vista su Honda Wave 110 blanca, dominio A1690JV, en medio de la multitud que participaba de la celebración organizada por la comuna. Inmediatamente, comenzó una búsqueda difundiendo los datos del rodado y solicitando colaboración a través del teléfono 381 348-2753 o en cualquier comisaría.
El vacío legal que facilita el delito
Testigos del incidente señalaron que, en las calles aledañas a la plaza, operaban personas que ofrecían cuidar autos y motos a cambio de dinero. Sin embargo, no existe una ordenanza municipal en Famaillá que regule, habilite o fiscalice esta actividad informal. Esta falta de marco legal deja a los conductores en una situación de vulnerabilidad, sin claridad sobre qué responsabilidad asumen estos cuidadores ante un robo.
La pregunta que resurge entre los vecinos es qué garantías tienen quienes deciden pagar por este “servicio”, y qué tipo de reacción pueden enfrentar si se niegan a hacerlo. El episodio ocurrido el 22 de diciembre demuestra que la alta concurrencia en eventos públicos se convierte en un factor de riesgo, facilitando el accionar de los delincuentes.
Una investigación en curso y un problema sin resolver
La motocicleta, modelo 2022, fue sustraída mientras su propietario disfrutaba de los festejos. Las autoridades policiales iniciaron una investigación para dar con el o los autores del ilícito. Mientras tanto, desde el entorno de la víctima se insiste en el pedido de colaboración ciudadana para recuperar el vehículo.
Este no es un caso aislado, sino un ejemplo de una problemática recurrente en la provincia. Cada hecho de inseguridad en estas circunstancias pone sobre la mesa la necesidad de una respuesta normativa clara por parte de las autoridades municipales. Hasta ahora, la actividad de los llamados “trapitos” o cuidadores informales continúa en un limbo legal, generando incertidumbre y malestar entre los conductores tucumanos que asisten a festivales, recitales o ferias.
La falta de control oficial sobre quiénes realizan esta tarea y bajo qué condiciones, transforma lo que debería ser una solución práctica para el estacionamiento en un potencial foco de conflicto e inseguridad. La comunidad de Famaillá espera que este nuevo incidente impulse medidas concretas para regular una situación que se repite en cada convocatoria masiva.
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