Roban autos en Buenos Aires, los desarman y envían las piezas por correo a Salta y Jujuy: el circuito que preocupa a las autoridades

Bandas roban autos en Buenos Aires, los desarman y envían las piezas por correo a Salta y Jujuy. El circuito se completa en menos de diez días. Ya hubo 71 secuestros en 2026.

Por infotucuman · 23/04/2026 · min de lectura
Roban autos en Buenos Aires, los desarman y envían las piezas por correo a Salta y Jujuy: el circuito que preocupa a las autoridades

Bandas organizadas roban automóviles y motocicletas en la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los desarman en talleres clandestinos y envían las piezas por empresas de correo privado hacia Salta y Jujuy. Todo el circuito puede completarse en menos de diez días, según investigadores.

El caso que puso el foco en esta modalidad ocurrió la semana pasada. El 7 de abril fue robada una camioneta Toyota SW4 en la vía pública bonaerense. Días después, en el marco del Operativo Lapacho, efectivos en el puesto fronterizo de 7 de Abril secuestraron más de 40 paquetes con piezas del vehículo, entre ellas partes de carrocería, motor, faros, amortiguadores, asientos y el torpedo. Todo había sido despachado como encomienda con destino a Jujuy.

El comisario Fabio Ferreyra, responsable del operativo, explicó que esta metodología está desplazando al sistema tradicional de traslado de bienes robados mediante terceros. La misma maniobra se replica con motocicletas de alta gama. “Hace dos años detectamos el envío de motopartes por encomienda, pero ahora la tendencia crece con rapidez. En el caso de las motos, suelen ser robadas y enviadas al norte en menos de 72 horas”, sostuvo.

Las estadísticas oficiales reflejan la magnitud del fenómeno. Desde el 1 de enero hasta la fecha, en el Operativo Lapacho se secuestraron 71 bienes con ruedas, un promedio de uno cada dos días. En igual período de 2025 se habían decomisado 60, lo que representa un incremento superior al 10%. Más de la mitad de esos secuestros corresponden a vehículos robados en distintos puntos del país. El resto fue incautado por tratarse de unidades “mellizas”, por deudas fiscales o prendarias, o por estar vinculadas a otras investigaciones penales.

Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Tucumán, Córdoba, Mendoza, Salta y Santiago del Estero encabezan las jurisdicciones donde se originaron los expedientes que motivaron incautaciones. En el caso de las motocicletas, durante 2026 fueron secuestradas 26 unidades; 21 habían sido desarmadas y remitidas en partes por encomienda. Se trata mayormente de rodados de alta gama que rara vez circulan enteros en el mercado ilegal.

También fueron recuperadas ocho camionetas y cinco automóviles robados en distintas provincias. Casi la mitad de esos casos involucraba vehículos ya desarmados.

Para los investigadores, el destino de las autopartes no es casual. Desde hace al menos cuatro años, múltiples líneas de pesquisa conducen a localidades argentinas fronterizas con Bolivia. En ese país existe una normativa que permite regularizar vehículos mediante el pago de una multa sin necesidad de justificar su procedencia. Fuentes judiciales señalaron que tanto Argentina como Chile realizaron planteos para modificar ese esquema, aunque hasta el momento no hubo respuestas.

Uno de los principales obstáculos para combatir esta maniobra es la fragmentación judicial. Cada episodio suele requerir al menos tres causas paralelas: una en la jurisdicción donde ocurrió el robo, otra donde se secuestra la carga y una tercera para investigar al destinatario de la encomienda, que muchas veces sería un prestanombre.

Ferreyra sostuvo que se elevaron informes a la Justicia Federal por el carácter interjurisdiccional de los hechos, aunque hasta ahora no se habrían impartido nuevas directivas. En Tucumán ya fueron condenadas varias personas que actuaban como choferes encargados de trasladar vehículos robados; en la mayoría de los casos recibieron penas condicionales o accedieron a salidas alternativas. Desde ámbitos judiciales explicaron que muchas veces solo puede imputárseles encubrimiento, ya que el robo principal se cometió en otra provincia.

La expansión de esta modalidad también genera consecuencias colaterales. Choferes de empresas de correo quedan bajo sospecha y son investigados por posible encubrimiento, pese a no tener control directo sobre el contenido de la carga. El gremio de Camioneros manifestó inquietud por la situación.

Para las víctimas, el problema no termina con el robo. Si el vehículo es hallado, deben afrontar un complejo proceso para recuperarlo. La restitución exige presencia personal, documentación respaldatoria y, en muchos casos, contratar abogados y trasladarse hasta Tucumán desde otras provincias. Según fuentes judiciales, esos trámites pueden extenderse durante varios días.

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