Renunció un juez de alto perfil en Tucumán: los detalles detrás de su salida del Poder Judicial
El magistrado presentó su dimisión definitiva para acogerse a la jubilación. ¿Qué requisitos se verificaron antes de aceptar su renuncia? Conocé los detalles.
El Gobierno de Tucumán oficializó este miércoles la renuncia del juez Carlos Santiago Caramuti, quien dejó su cargo en el Tribunal de Impugnación del Centro Judicial Capital para acogerse a los beneficios de la jubilación. La decisión quedó formalizada mediante el Decreto N° 845/14 (MGyJ), firmado por el gobernador Osvaldo Jaldo y publicado en el Boletín Oficial.
El instrumento administrativo establece que el magistrado presentó su dimisión definitiva “para acogerse a los beneficios de la jubilación”, en el marco del régimen especial previsto para funcionarios judiciales. En ese sentido, el decreto, que tiene fecha de este 27 de abril, señala que Caramuti solicitó retirarse “conforme los beneficios otorgados por la Ley Nacional N° 24.018, modificada por la Ley N° 27.546”.
Previo a la aceptación de la renuncia, se verificó que el magistrado no registre impedimentos administrativos o judiciales para dejar el cargo. La Corte confirmó que Caramuti “no registra sanción ni sumario administrativo pendiente”. Asimismo, la Legislatura provincial señaló que “no existe pedido de formación de Jurado de Enjuiciamiento en trámite” en su contra.
¿Quién es Carlos Caramuti?
Caramuti es un reconocido magistrado y académico del ámbito penal en Tucumán. En agosto de 2020 juró como juez del Tribunal de Impugnación del Centro Judicial Capital, luego de obtener el primer lugar en el concurso convocado por el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM). Antes se había desempeñado como fiscal en el fuero penal.
A lo largo de su carrera también participó en concursos para cargos en la justicia federal, donde fue nominado en primer lugar para integrar el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán y formó parte de ternas para el cargo de fiscal federal general ante la Cámara Federal de Apelaciones.
¿Qué causas de alto impacto manejó?
Durante su trayectoria, Caramuti intervino en causas de alto impacto público dentro del fuero penal. Entre ellas se destaca el juicio por el homicidio de Paulina Lebbos, donde integró el tribunal de la Sala III en lo Penal y emitió votos relevantes en decisiones procesales durante el debate oral.
También participó como vocal en el juicio por el homicidio de Oscar Mariano Villa, caso en el que se analizaron complejas pruebas forenses y testimoniales vinculadas al hecho ocurrido en 2012.
En su etapa más reciente dentro del Tribunal de Impugnación, Caramuti intervino en numerosas revisiones de decisiones judiciales adoptadas durante la investigación penal preparatoria. En distintos fallos dictados durante 2024, hizo lugar a planteos de nulidad y exclusión probatoria presentados por defensas técnicas, cuestionando la validez de determinados procedimientos policiales y actas de investigación.
Además, Caramuti firmó resoluciones en las que analizó la legalidad de sanciones administrativas y multas aplicadas por organismos estatales, así como criterios vinculados a la prisión preventiva. En varias oportunidades, sostuvo que las medidas cautelares deben estar debidamente fundamentadas en riesgos procesales concretos, evitando decisiones basadas únicamente en la gravedad de la pena prevista.
Su faceta académica
Además de su actividad judicial, Caramuti desarrolló una intensa carrera académica vinculada al derecho penal. Se desempeñó como docente en la carrera de Especialización en Derecho Penal de la Secretaría de Posgrado en Tucumán y participó como expositor en congresos y jornadas jurídicas. Entre los temas que abordó en su producción académica figuran cuestiones de dogmática penal y debates sobre delitos contra el honor y su relación con la libertad de expresión en asuntos de interés público.
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