Renunció Adorni y su sombra de corrupción deja al Gobierno en jaque

¿Sabías que Milei defendió a Adorni hasta el final? Ahora que renunció, las preguntas sobre su fortuna y el costo político siguen abiertas.

Por infotucuman · 28/06/2026 · min de lectura

La renuncia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete no solo cierra un capítulo lleno de sospechas y contradicciones, sino que deja al presidente Javier Milei frente a un dilema: ¿valió la pena defender a un funcionario investigado por enriquecimiento ilícito hasta el último minuto?

Adorni presentó su dimisión este sábado con un mensaje épico en redes sociales, donde aseguró: “No hay un solo hecho sobre mis espaldas”. Sin embargo, su salida se da en medio de una investigación judicial que acumula pruebas de un patrimonio difícil de explicar.

¿Por qué el Gobierno lo sostuvo tanto tiempo?

Karina Milei, hermana del presidente y secretaria general de la Presidencia, salió a respaldarlo horas después: lo calificó como “una persona íntegra, valiosa y muy querida por todos nosotros”. Pero en los pasillos del poder se sabe que Adorni ya no tenía apoyo ni en el Congreso ni dentro del propio Ejecutivo. La defensa oficialista fue una “engaña pichanga” para evitar admitir la crisis institucional.

Milei mismo había dicho que no lo echaría, que confiaba en su honestidad y que los periodistas querían reformar el gabinete. “Vienen por nosotros”, murmuró en los días más calientes del escándalo. Pero el viernes, desde España, cambió el tono: “Si la Justicia lo declara culpable, lo eyecto de una patada”. Horas después, Adorni renunció.

Las pruebas que lo hundieron

Durante su gestión, Adorni construyó una historia para justificar su fortuna: inversiones en criptomonedas, viajes pagados por terceros, dólares encontrados en su casa familiar y préstamos de una policía jubilada. Todo eso contrastaba con la declaración de su escribana, quien afirmó que lo conocía desde hacía 20 años y que no había hecho operaciones inmobiliarias antes de llegar al Gobierno.

El último golpe llegó de la mano de La Nación: Adorni habría comprado consolas de videojuegos con tarjetas de crédito de empleados de la Vocería Presidencial. Como en un mal policial, cada paso dejaba más pistas.

Su actitud durante la crisis fue la misma de siempre: arrogancia, insultos y desprecio hacia los periodistas que lo interrogaban. Un estilo que, según muchos, está en el ADN libertario.

El costo político de defender lo indefendible

Milei no estuvo solo en esta defensa. Lo acompañaron dirigentes libertarios y algunos periodistas afines, que argumentaron que el enriquecimiento de Adorni era menor comparado con el kirchnerismo. “Lo único que le falta a la Argentina es tarifar la corrupción”, ironizan los críticos.

El caso recuerda al de José Luis Espert, también defendido por Milei cuando fue acusado de blanquear dólares de un narco. Ahora, con Adorni fuera, el presidente deberá evaluar los daños, reparar la fe pública y preguntarse si puede evitar la extraña fascinación de su gobierno por convertirse en su propia oposición.

El Gobierno necesita un lavado de cara urgente. Pero la sombra de Adorni y su renuncia tardía dejan más preguntas que respuestas.

Manuel Adorni y la escribana

Milei y Espert

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