Quilmes y Berazategui: el hombre que pinta negocios gratis para darles una nueva oportunidad
Diego Fleitas, dueño de una pinturería en Quilmes, pinta gratis fachadas de negocios en su ciudad y Berazategui. Ya renovó casi 40 locales para ayudar a emprendedores.
Un comerciante de Quilmes recorre las calles de su ciudad y Berazategui para ofrecer, sin costo alguno, pintar y renovar por completo las fachadas de pequeños negocios. Diego Fleitas, de 48 años, ya transformó cerca de 40 locales con su proyecto solidario que comenzó en octubre de 2024. “Esta idea es para ayudar a un emprendedor que la está peleando”, explicó el hombre a TN.
Dueño de la pinturería familiar “Patodacolores”, Fleitas camina por los barrios con un ojo entrenado para detectar frentes apagados y persianas descascaradas. Su objetivo es encontrar emprendedores que, según su experiencia, estén luchando por salir adelante. La iniciativa, que se viralizó en redes sociales durante 2025, nació como una forma de publicidad basada en la solidaridad.
Junto a su esposa, Patricia Gauna (47), manejan el comercio que abrieron hace 15 años. Los comienzos no fueron sencillos. “Fueron durísimos. Los proveedores no nos querían vender… Fue a pulmón“, recordó Diego sobre aquellos primeros tiempos en Quilmes. Hoy, el equipo incluye a familiares como su ahijado y hermanos.
Una propuesta que sorprende
El mecanismo es simple pero efectivo. Fleitas se presenta en el local elegido con una carta y ofrece la transformación total de la fachada. Aunque a veces encuentra desconfianza y rechazos, cuando logra el “sí”, actúa con rapidez. “Si lo podemos hacer en seis o siete horas, lo hacemos. Me encanta el factor sorpresa”, afirmó.
Su filosofía se aleja de los colores discretos. “Necesitás ese impacto visual. Puedo pintar un beige clarito o un blanco, pero la idea es que se vea“, sostuvo. Sus diseños suelen incluir tonos vibrantes e incluso incorpora luces para que los comercios destaquen durante la noche.
Los resultados van más allá de lo estético. Fleitas relató el caso de un barbero en un pueblo de Corrientes: “Lo vieron tres millones de personas en redes. Al pibe le llovían los pedidos“. Esa confirmación del aumento en las ventas posteriores a la pintura es lo que más lo emociona. “La cara de la gente cuando ve su local terminado”, expresó.
Un trabajo familiar y solidario
Coordinar este proyecto requiere organización. Diego y Patricia aprovechan los momentos en que su hija está en el jardín para dedicarse a las pintadas. “Lo voy mechando como puedo. Cuando mi nena está en el jardín, mi mujer va y viene del local y yo le meto al pincel”, describió su rutina.
Con casi 40 fachadas renovadas, el comerciante asegura que la mayor satisfacción no es económica, aunque reconoce que el trabajo en su pinturería aumentó gracias a la visibilidad. Su espíritu solidario se extiende a otras áreas: “Hemos pintado hasta casas de acumuladores compulsivos“, comentó.
Para Diego Fleitas, cada persiana que se levanta con un color nuevo representa una victoria contra el desánimo. “Me re emociona que se vea tanto. Si nosotros subsistimos 15 años, quiero ayudar a que otros también lo logren”, concluyó, resumiendo el motor de su particular misión en las calles de Quilmes y Berazategui.
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