Proyectan cambios en la Ley de Salud Mental tras años de críticas y dificultades en su aplicación
Tras más de 15 años de complicaciones y críticas, el Gobierno busca reformar la Ley de Salud Mental. ¿Qué cambios se proponen y cómo afectarán a pacientes y profesionales?
El Gobierno nacional enviará al Congreso un proyecto para una nueva Ley de Salud Mental, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta del sistema sanitario y proteger a pacientes y terceros en situaciones que actualmente no encuentran adecuado encuadre.
El anuncio lo hizo el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de una reunión con el ministro de Salud, Mario Lugones. El proyecto, impulsado por el Ministerio de Salud, se basa en aportes de familiares, pacientes, profesionales de salud mental y actores del ámbito judicial y legislativo, lo que permitió detectar dificultades concretas en la práctica diaria.
¿Qué problemas se identificaron?
Uno de los principales problemas es la falta de aplicación homogénea en el país. Solo 16 jurisdicciones adhirieron formalmente a la ley vigente, aprobada en 2010. De las 23 provincias, 18 cuentan con hospitales generales con servicios de salud mental y 20 disponen de camas de internación, lo que genera desigualdades en el acceso, especialmente en regiones con menos recursos.
¿Cuáles son los cambios clave?
El proyecto reemplazará el término “padecimiento mental” para adoptar la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10 y sucesivas), incorporando el concepto de trastornos mentales o del comportamiento para lograr mayor precisión. También se buscará un nuevo enfoque sobre el riesgo, reemplazando el criterio actual por el de “situación de riesgo de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros”, incorporando contexto y antecedentes, y permitiendo intervenciones más oportunas y preventivas.
¿Cómo se manejarán las internaciones?
El proyecto enfatiza que la internación seguirá siendo un recurso excepcional, pero necesario para proteger la salud y la vida. En urgencias, el médico psiquiatra podrá indicar una internación involuntaria, que deberá ser ratificada por un equipo interdisciplinario dentro de las 24 horas. Se propone extender de 10 a 24 horas el plazo de notificación judicial. En internaciones voluntarias, si el paciente solicita el alta, se evaluará su capacidad y, de estar afectada, podrá transformarse en involuntaria con notificación a la Justicia.
¿Qué pasa con los hospitales psiquiátricos?
La ley vigente impulsa el cierre de hospitales psiquiátricos y el traslado a hospitales generales, pero el proyecto señala que este modelo no siempre es viable por limitaciones de infraestructura, personal y condiciones de seguridad. Actualmente existen 30 instituciones monovalentes públicas y al menos 139 privadas, lo que evidencia la necesidad de sostener la internación especializada.
Desde el Gobierno señalaron que hubo episodios graves en hospitales generales como el Posadas, Clínicas, Mi Pueblo y El Carmen, que reflejan estas limitaciones en casos complejos. En lugar de cerrar instituciones, se propone fortalecer una red de atención en salud mental según niveles de complejidad, que incluya hospitales especializados, servicios en hospitales generales, dispositivos ambulatorios, comunitarios y residencias asistidas.
Según pudo saber Clarín, el proyecto se presentará “en breve” para su recorrido legislativo.
También puede interesarle