Profesora de reiki denunció el robo de su moto y luego la vendió: la increíble maniobra que terminó en la Justicia
Una instructora de reiki en Tucumán denunció el robo de su moto, pero la investigación reveló una maniobra muy distinta. ¿Qué hizo con el vehículo horas después de pasar por la comisaría?
Una mujer de 39 años, que se presenta como instructora de reiki, fue formalmente acusada por la Justicia tucumana tras una maniobra que involucró una denuncia falsa y una venta fraudulenta. Los hechos, que se remontan a inicios de este año, desembocaron en una audiencia este jueves donde la Fiscalía logró que se le impongan medidas de coerción. La situación dejó a una compradora con un grave perjuicio económico después de que la motocicleta que adquirió fuera secuestrada por la policía.
Todo comenzó el pasado 10 de enero, cuando la ahora imputada se acercó a la Comisaría Seccional 1° de San Miguel de Tucumán para radicar una denuncia. Allí, relató que su motocicleta Honda Wave había sido robada por desconocidos mientras se encontraba estacionada, supuestamente sin medidas de seguridad, en la calle San Juan al 700. Sin embargo, la investigación fiscal demostraría más tarde que esta versión era completamente falsa.
¿Qué pasó horas después de la denuncia?
Lejos de haber sido víctima de un robo, la mujer llevó a cabo un plan muy diferente. En la tarde de ese mismo 10 de enero, alrededor de las 18 horas, se reunió con una potencial compradora en la plazoleta Mitre, específicamente en una estación de servicio. En ese lugar, concretó la venta de la misma motocicleta que horas antes había reportado como sustraída.
Como pago, recibió un millón de pesos en efectivo y otra motocicleta. Un detalle crucial es que la vendedora no entregó la documentación necesaria para realizar la transferencia vehicular, dejando a la nueva poseedora en una situación de total vulnerabilidad legal sobre el bien que acababa de adquirir.
El desenlace inesperado para la compradora
La verdad salió a la luz meses más tarde, el 27 de agosto. Efectivos de la División Robos y Hurtos de la policía tucumana realizaban un procedimiento de rutina en la calle Fortunata García al 1400 cuando detectaron la motocicleta Honda Wave. Al consultar en el sistema, verificaron que el rodado tenía un pedido de secuestro vigente, activado precisamente por la denuncia de robo realizada en enero.
Inmediatamente, los oficiales procedieron a la incautación del vehículo. Esta acción dejó a la compradora en una situación crítica: no solo perdió la moto, sino también el millón de pesos y la motocicleta que había dado como parte de pago, sufriendo un severo daño económico sin posibilidad de recuperar lo invertido.
Las consecuencias legales para la acusada
La audiencia de imputación se desarrolló este jueves 26 de marzo. El Ministerio Público Fiscal formuló cargos en su contra por los delitos de falsa denuncia y estafa. Los fiscales argumentaron que la mujer sabía perfectamente que el robo nunca ocurrió, y que su denuncia provocó la movilización innecesaria de recursos policiales y judiciales, para luego ejecutar la venta fraudulenta.
Ante estos hechos, la Fiscalía solicitó la imposición de reglas de conducta por un plazo de seis meses, una medida de coerción de menor intensidad destinada a asegurar que la investigación avance sin inconvenientes. La jueza interviniente aceptó en su totalidad el pedido del organismo acusador, por lo que la imputada deberá cumplir con estas condiciones durante el medio año siguiente.
El caso expone una trama donde el engaño a las autoridades y a una ciudadana se entrelazaron, terminando con la intervención de la Justicia penal. La instructora de reiki ahora enfrenta un proceso judicial que deberá determinar su responsabilidad en los delitos que se le atribuyen.
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