Orgullo y lágrimas en el Obelisco: la despedida de los hinchas a la Selección tras la final

Miles de hinchas se volcaron al Obelisco para agradecer a la Selección tras la final del Mundial. ¿Cómo vivieron la derrota y qué gesto tuvo Messi?

InfoTucumán · 19/07/2026 · 2 min de lectura
Orgullo y lágrimas en el Obelisco: la despedida de los hinchas a la Selección tras la final

Orgullo y lágrimas en el Obelisco: la despedida de los hinchas a la Selección tras la final

Miles de almas celestes y blancas coparon el Obelisco este domingo para rendir homenaje a la Selección argentina, que cayó ante España por 1-0 en la final del Mundial y lanzó una frase que enloquece a los argentinos">la final del Mundial. A pesar de la derrota, el sentimiento de orgullo se impuso sobre la tristeza.

Los fanáticos llegaron desde temprano a la avenida 9 de Julio y sus alrededores. Con bombos, banderas y cánticos, celebraron el esfuerzo del equipo que alcanzó la final por segunda vez consecutiva. La figura de Lionel Messi fue una vez más el centro de las ovaciones.

La concentración se extendió sobre las plataformas del Metrobús, mientras en la estructura del Obelisco se proyectaban imágenes de los partidos previos del torneo. El operativo de seguridad permitió que la reunión transcurriera en orden, aunque se registraron cortes de tránsito en las principales arterias del centro porteño.

¿Dónde más se vivió la fiesta?

Además del Obelisco, hubo concentraciones en Palermo, Barracas, Constitución y otros barrios de la Ciudad. En el interior del país, el Monumento a la Bandera en Rosario, distintos municipios del conurbano bonaerense y Mar del Plata también fueron escenario del fervor popular. Como gesto simbólico, el Teatro Colón se iluminó con los colores nacionales.

La amargura de Messi en el campo

El partido, disputado en el estadio MetLife, terminó 1-0 para España. Ferran Torres aprovechó una floja marca de la defensa argentina en el alargue y anotó el gol del título. Tras el silbatazo final, las cámaras enfocaron a Messi, visiblemente frustrado. El capitán se quedó sentado junto a sus compañeros mirando el festejo europeo, se quitó los botines, canilleras y medias, y esperó la ceremonia de premiación.

La marea celeste y blanca demostró una vez más que, más allá del resultado, el apoyo a la Selección es incondicional.

Festejos en el centro porteñoHinchas en el Obelisco

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