Nicolás Varrone supera la adversidad y se confirma piloto de Fórmula 2 para la próxima temporada
El piloto argentino Nicolás Varrone superó crisis personales y económicas para firmar con Van Amersfoort Racing en la Fórmula 2, marcando un regreso triunfal a la escalera hacia la F1 tras ser campeón en Le Mans.
El piloto argentino Nicolás Varrone, campeón del mundo de resistencia, selló su regreso a la escalera directa a la Fórmula 1 al confirmarse como titular en la Fórmula 2 para 2026 con el equipo Van Amersfoort Racing, tras unos tests exitosos en Abu Dhabi. Su camino estuvo marcado por pérdidas personales y obstáculos económicos, incluyendo el momento, hace cinco años, en que estuvo a punto de abandonar todo.
La trayectoria de Nicolás Varrone es un testimonio de resiliencia frente a desafíos transformadores, y a veces, trágicos. Su sueño de llegar a la máxima categoría del automovilismo se vio truncado inicialmente en 2020, cuando la pandemia lo dejó varado en Gran Bretaña sin fondos para continuar en el GB3 Championship. Antes, a los 11 años, había enfrentado la muerte de su amigo Ramiro Tot en un accidente de karting en Baradero. Sin embargo, con 25 años y un palmarés en endurance que incluye las 24 Horas de Le Mans y un campeonato mundial, la vida le ofreció una nueva oportunidad en la fórmula.
Una oportunidad inesperada y un desafío personal
Tras su consagración en Le Mans en 2023, Varrone había descartado volver al costoso camino de las monoplazas. “No pensaba ni cerca en poder volver a tener una chance en el camino de la fórmula”, admitió el piloto. La posibilidad surgió cuando personas que confiaron en él le propusieron realizar una prueba en Abu Dhabi en diciembre, sin preparación específica. Aceptó, consciente de que era un día clave para su futuro. “Si andaba bien podía abrirse todo lo que estamos viviendo hoy”, explicó. Su desempeño con el equipo AIX fue satisfactorio y culminó con su fichaje por Van Amersfoort Racing (VAR).
Durante los tests de postemporada en el Circuito de Yas Marina, del 10 al 12 de diciembre, Varrone completó un total de 286 vueltas (77, 108 y 101 en cada día). Su confirmación para la próxima temporada de la F2 es, en sus palabras, “fruto de mucho esfuerzo de muchos años, impensado también”. Para el año próximo, asumirá el doble desafío de competir tanto en Fórmula 2 como en categorías de resistencia, ya que seguirá siendo piloto oficial de General Motors.
El “efecto Colapinto” y el respaldo de un ingeniero
Varrone atribuye parte de este nuevo impulso al interés renovado por el automovilismo en Argentina tras el ascenso de Franco Colapinto a la Fórmula 1. “Creo que se generó una especie de fanatismo… lo que generó mucho interés y hoy toda la gente mira Fórmula 1”, señaló. Este fenómeno, a su juicio, ha motivado a más empresas a apoyar a jóvenes pilotos nacionales.
La concreción del acuerdo con Van Amersfoort Racing se gestó en mayo de 2025, tras una prueba que el piloto de Ingeniero Maschwitz hizo con el equipo neerlandés, el cual originalmente no estaba en su radar. Aunque otros postulantes contaban con mayor presupuesto, fue el ingeniero del equipo quien abogó por Varrone. “Fue él quien mandó los reportes y dijo: ‘Este es el que tienen que elegir'”, reveló el argentino. Este respaldo técnico fue decisivo para su contratación, marcando otro capítulo inusual en una carrera que él mismo describe como “no muy normal”.
Reflexiones sobre un deporte cruel y un ángel de la guarda
Al recordar el momento más bajo, hace cinco años, Varrone fue contundente: “Hace cinco años estábamos en la lona. Sí, hace cinco años dije: ‘Voy a dejar todo'”. Esa etapa de desánimo contrasta con la realidad actual, un giro que atribuye a la impredecibilidad de la vida. Sobre la ilusión que generan figuras como Colapinto, advirtió sobre las duras realidades del deporte motor. “Es muy caro, muy difícil, dependés de otras cosas, no sos solo vos”, afirmó, recomendando a quienes lo intenten que lo hagan “con pasión y dedicación”, para no arrepentirse independientemente del resultado.
En medio de la alegría por su nuevo logro, su pensamiento volvió a su amigo de la infancia, Ramiro Tot. “Yo siempre digo que tengo un ángel en el cielo y es él”, expresó con emoción. Varrone lleva la firma de Tot en su casco como un símbolo permanente. “Yo sé que en todo esto él tiene mucho que ver… sé que acelera conmigo y siempre me cuida”, concluyó.
Resultados en los tests de Abu Dhabi
Durante las tres jornadas de pruebas, Varrone mostró una evolución constante. En la primera sesión (10 de diciembre), completó 77 vueltas y su mejor tiempo, 1m38s981, lo ubicó 14°, a dos décimas de su compañero Rafael Villagómez y a 1.7 segundos del líder.
El segundo día (11 de diciembre), enfocado en el ritmo de carrera, rodó 108 vueltas y registró 1m38s365, quedando 19°. En la jornada final (12 de diciembre), mejoró notablemente su marca a 1m38s069, acercándose a nueve décimas del mejor tiempo, aunque repitió la posición 19°. El mejor registro absoluto de los tests fue para Oliver Goethe (1m37s049), piloto del equipo junior de Red Bull.
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