Mensajes en baños y pasillos desatan una ola de denuncias: ¿Qué encontraron tras allanar domicilios?
¿Quién está detrás de las amenazas que han puesto en alerta a decenas de escuelas? Los detalles de los allanamientos y las pruebas recogidas podrían cambiar todo.
Una seguidilla de amenazas de tiroteos en escuelas y colegios ha generado una respuesta masiva del Ministerio Público Fiscal, con 86 denuncias recepcionadas hasta el fin de semana. La Secretaria de Delitos Complejos, Brenda Deroy, detalló las medidas preventivas y de acompañamiento implementadas, incluyendo allanamientos en domicilios de menores señalados, sin descartar la participación de adultos detrás de este despliegue que trasciende la provincia.
En una entrevista con LV12, Deroy reveló que las denuncias se concentraron en Delitos Complejos por decisión institucional, con la Fiscal Mariana Rivadeneira a cargo de la unidad. Los mensajes, escritos en pasillos o baños, mencionan posibles tiroteos en días determinados, creando un clima de alerta en instituciones tanto privadas como públicas.
¿Qué medidas se tomaron para investigar las amenazas?
El viernes, el Ministerio Público realizó diversas acciones. Las medidas preventivas en las instituciones se enfocaron en resguardar evidencias, sin necesidad de orden judicial, en colaboración con directivos de escuelas y colegios. Se reunieron registros fílmicos, tomas fotográficas de los lugares con las escrituras y testimonios para avanzar en la investigación.
¿Hubo allanamientos y qué se busca con ellos?
Con orden judicial, se allanaron domicilios donde estaban señalados menores involucrados. Deroy explicó que no se descarta que haya adultos detrás de este despliegue masivo, que afecta a múltiples instituciones y trasciende los límites provinciales. Esto sugiere una posible coordinación o influencia externa en los hechos.
¿Qué responsabilidades podrían enfrentar los involucrados?
La funcionaria destacó que muchos factores intervienen, especialmente la edad de los menores. No solo se considera la responsabilidad penal, sino también la civil que podrían tener los padres si se determina la autoría de las amenazas. Esto subraya la gravedad del caso y las posibles consecuencias legales para familias enteras.
Deroy enfatizó que todas las denuncias tienen el mismo tenor, indicando un patrón repetitivo en las amenazas. La colaboración entre autoridades y directivos ha sido clave para recopilar pruebas y tomar acciones rápidas, aunque la investigación sigue en curso para identificar a los responsables detrás de estos actos alarmantes.
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